El Consejo Ejecutivo de la Unesco confirmó este lunes la elección de Khaled El-Enany como nuevo director general, sucediendo a la francesa Audrey Azoulay. La ratificación final dependerá de la Conferencia General el 6 de noviembre en Samarcanda, Uzbekistán.
El-Enany obtuvo 55 votos frente a los 2 de su competidor, el economista congoleño Firmin Edouard Matoko, según detalló la presidenta del Consejo Ejecutivo, Vera el Khoury Lacoeuilhe.
Egiptólogo y exministro de Turismo y Antigüedades entre 2016 y 2022, El-Enany se convertirá el 14 de noviembre en el primer director general de origen árabe y el segundo africano, después del senegalés Amadou Mahtar Mbow.
El presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, celebró la designación y deseó éxito al nuevo director en su misión al frente de la organización internacional.
Durante su presentación ante el Consejo Ejecutivo en París, El-Enany prometió colaborar con todos los Estados miembros para crear una hoja de ruta que modernice la Unesco y proyecte la organización hacia el futuro.
Su experiencia incluye dirección del Museo Egipcio de El Cairo, investigación en egiptología y gestión ministerial, período en el que el sector turístico y cultural enfrentó atentados del Estado Islámico y la crisis sanitaria global.
También supervisó la apertura del Museo Nacional de la Civilización Egipcia en 2021, que exhibe entre sus tesoros momias reales, incluida la de Ramsés II.
No obstante, su gestión generó controversia por los proyectos urbanos en la necrópolis histórica de El Cairo, “La Ciudad de los Muertos”, que provocaron críticas por la reubicación de habitantes y restos históricos.
El-Enany deberá liderar una Unesco marcada por acusaciones de politización. Estados Unidos y Nicaragua anunciaron su salida, cuestionando un sesgo ideológico y decisiones culturales controversiales.
La marcha de Estados Unidos representa un duro golpe financiero y reputacional: el país aporta cerca del 8% del presupuesto total de la organización. El-Enany aseguró que buscará revertir la situación y atraer más contribuciones internacionales y privadas.
El nuevo director señaló la importancia de centrarse en la educación, la protección de periodistas y la preservación del patrimonio cultural, sin importar la nacionalidad de los afectados, en contextos de conflicto como Gaza, Ucrania o Haití.
Entre sus objetivos principales están despolitizar la Unesco, reforzar su rol en zonas de crisis y garantizar recursos suficientes para que el organismo cumpla su misión de manera efectiva y sostenible.


