Hugo Ramón Samaniego Hermosilla asumió este lunes como presidente del Indi y anunció la reapertura de la sede del instituto en Asunción, un reclamo histórico de las comunidades indígenas.
Desde su primer día en funciones, Samaniego se reunió con 50 líderes indígenas para escuchar sus demandas y fortalecer la comunicación entre el ente estatal y los pueblos originarios.
“Estamos evaluando la posibilidad de abrir nuevamente la sede en Asunción, en un local propio del Indi, como quiere el presidente de la República”, dijo Samaniego en diálogo con la 1000 AM.
El nuevo presidente aseguró que su gestión será de puertas abiertas y con un diálogo constante con los miembros de las comunidades, buscando recuperar la confianza de los indígenas.
Junto con el ministro del Interior, Enrique Riera, Samaniego anticipó la puesta en marcha de un plan nacional para garantizar agua potable, construcción de caminos, escuelas y atención sanitaria.
La iniciativa busca coordinar acciones entre varios ministerios para atender de manera integral las necesidades de las comunidades indígenas del país.
Sobre la sede administrativa en la capital, Samaniego señaló que se estudian diversas opciones, incluyendo un antiguo local en Don Bosco y Humaitá, que albergó oficinas del Indi en años anteriores.
La ceremonia de asunción contó con la presencia de los viceministros Óscar Campuzano y Óscar Pereira, el presidente saliente Juan Ramón Benegas y Aníbal Zapattini, jefe de gabinete del MEC.
La reapertura de la oficina en Asunción marca un cambio significativo tras años de tensiones entre el Indi y las comunidades, que habían denunciado falta de acceso a la administración central.
El plan del nuevo presidente también incluye la implementación de políticas de desarrollo y apoyo social, en un intento por modernizar la gestión del organismo.
Samaniego expresó su compromiso de trabajar en conjunto con las autoridades y los líderes indígenas para garantizar transparencia y eficacia en la atención a los pueblos originarios.
Las comunidades esperan que la reapertura de la sede y el plan nacional anunciado se traduzcan en soluciones concretas para los problemas históricos que afectan a los indígenas en Paraguay.


