A quince días de cumplir 90 años, José “Pepe” Mujica, una de las figuras más influyentes de la izquierda latinoamericana, afirmó con crudeza que se encuentra en la última etapa de su vida. El expreso político y exmandatario uruguayo confesó que la metástasis de su cáncer de esófago avanza sin tratamiento alguno.
“Estoy enfermo. Me estoy muriendo. Estoy a días de los 90. Voy tirando. Soy consciente de que estoy en la despedida”, declaró Mujica en el programa Palabras Cruzadas de Radio Sarandí, donde también habló de su legado político y del actual contexto del país.
El exjefe de Estado, que cumplió su mandato entre 2010 y 2015, aseguró que entregó su vida a la causa pública. “Gasté mi vida en tratar de ayudar al Uruguay. No tuve mucha suerte. Por lo menos votaron muy bien”, ironizó.
Mujica también se refirió a Yamandú Orsi, actual presidente y figura emergente de la izquierda uruguaya, a quien apadrinó desde sus inicios en la política. Si bien destacó sus habilidades como negociador, afirmó no ser su consultor directo. “Si tengo que darle una opinión, se la doy. Hace más de 20 años está en Canelones y no le ha ido tan mal”, comentó.

El exmandatario no escatimó críticas al movimiento sindical, especialmente por el nivel de exigencia hacia el gobierno de Orsi. “Pobre Orsi, es responsable de todos los pecados naturales. Durante cuatro años el movimiento sindical no movió un dedo. No le hizo un paro. Nada. ¿Y ahora?”, señaló Mujica, en alusión al escaso nivel de protesta durante el gobierno de Luis Lacalle Pou.
Para Mujica, existe una tendencia histórica: cuando gobierna la izquierda, aumentan los reclamos. “Matemáticamente. ¿Cuántos paros viste en el gobierno del Cuqui? Y ahora llega este gobierno y enseguida hacen paros”, dijo con tono crítico.
No obstante, reconoció que los trabajadores tienen derecho a defender sus ingresos. “La cagada es que no lo hagan cuando está la contra también arriba. Yo no les reprocho que pidan hoy. Les reprocho los cuatro años que estuvieron de guampas caídas”, sentenció.
Mujica fue aún más lejos y afirmó que el sindicalismo evitó confrontar con Lacalle Pou por temor a perder empleos. “Un gobierno de derecha te arranca las muelas; entonces, cuidan más bien el trabajito que les queda. ¿Me van a decir que no?”, desafió.
Estas declaraciones llegaron pocos días después del acto del 1º de mayo, en el que el PIT-CNT propuso un impuesto a grandes empresarios para financiar el sistema previsional. Orsi calificó las propuestas como “jugadas”.
En respuesta, el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, rechazó los dichos de Mujica y recordó que desde 2020 hubo varios paros generales y dos plebiscitos promovidos contra leyes consideradas regresivas.
“La vida habla por sí misma”, escribió Abdala en X (exTwitter), reafirmando que el movimiento sindical seguirá centrado en su agenda más allá de las críticas.
Pese a su enfermedad, Mujica sigue recibiendo en su chacra a dirigentes de todos los partidos. Se mantiene activo, comentando la actualidad con lucidez y contundencia.
Definiéndose como un “bicho político”, Mujica asume con serenidad su despedida, sin perder la capacidad de interpelar al poder ni de hacer autocrítica.


