El presidente de Argentina, Javier Milei, acompañado por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, presentó este jueves en el Complejo Penitenciario I de Ezeiza un plan integral para combatir el crimen, que incluye un nuevo Código Penal y la doctrina de Tolerancia Cero.
Milei sostuvo que se pone fin a años de “garantismo” que, según él, limitaron la acción de jueces, fiscales y fuerzas de seguridad frente al delito. Afirmó que, con estas reformas, “quienes delinquen pagarán en serio”.
La ministra Bullrich explicó que el plan se centra en tres pilares: penas más duras, imprescriptibilidad de delitos graves y cumplimiento efectivo de las condenas. Subrayó que “la impunidad en Argentina tiene los días contados”.
El nuevo Código contempla que delitos graves como homicidios, narcotráfico, trata de personas, crímenes sexuales y de lesa humanidad no prescriban, y endurece sanciones para robos, estafas y delitos viales, entre otros.
Además, amplía la legítima defensa para proteger a policías en cumplimiento de sus funciones, evitando que sean responsabilizados cuando actúan bajo la ley y la Constitución.
Se incorporan figuras delictivas vinculadas al uso indebido de tecnologías y sistemas de inteligencia artificial, así como sanciones más estrictas para funcionarios por corrupción.

También se prevén penas de hasta tres años para quienes obstaculicen el tránsito en manifestaciones y hasta dos años para quienes arrojen objetos contundentes en protestas, sumando la persecución de delitos en eventos masivos y deportivos.
Milei destacó que la implementación de estas reformas depende directamente del Congreso, y exhortó a diputados y senadores a respaldar la ley “poniéndose del lado de las víctimas y no de los delincuentes”.
La funcionaria Bullrich agregó que el sistema judicial, tradicionalmente lento, ahora contará con mayor velocidad en la imputación y condena de los acusados, asegurando que la prisión efectiva sea la norma y no la excepción.
Según Milei, el objetivo es transformar profundamente la seguridad en Argentina, estableciendo el orden como condición previa para que la ciudadanía recupere su libertad y tranquilidad.
La iniciativa también busca erradicar lo que calificó de “doctrina del zaffaronismo”, acusando a modelos anteriores de protección del delincuente que habrían perjudicado a la sociedad durante décadas.
Finalmente, Bullrich resumió que con la puesta en marcha de este Código Penal moderno, la Argentina podrá “proteger a la sociedad, cuidar a las fuerzas de seguridad y acabar con la impunidad histórica”, consolidando la doctrina penal de Tolerancia Cero.


