El presidente de Argentina, Javier Milei encabezará este viernes una reunión de Gabinete en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada. Si bien desde el entorno presidencial niegan que se trate de un encuentro por alguna urgencia puntual, la coyuntura política y económica que rodea al Ejecutivo otorga matices adicionales a una convocatoria que no deja de ser significativa.
Desde Presidencia se insistió en que la reunión no responde a ningún hecho puntual ni situación crítica. “No se organizó por ninguna cuestión de relevancia”, dijeron fuentes oficiales a Infobae. La versión fue corroborada por otros despachos, que apuntaron a una reunión de rutina, con foco en “temas generales” y “coordinación de gestión”.
La convocatoria comenzó a tomar forma desde el jueves por la mañana, cuando Milei empezó a contactar a sus ministros y principales colaboradores. A pesar de que la jornada del viernes no es laborable —por el feriado del 17 de agosto, que este año se traslada al lunes—, el encuentro fue agendado sin buscar aparentar una sobreactuación del Gobierno. “A Javier se le ocurrió hacerla ese día, no hay más que eso”, comentaron desde el oficialismo.
Está previsto que participen todos los ministros, además de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el secretario de Comunicación y Medios, Manuel Adorni; la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy; y el asesor presidencial Santiago Caputo. También se espera al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien aunque representa otro poder del Estado, forma parte del círculo de confianza más estrecho del mandatario.
La reunión se realiza en vísperas de dos actividades claves para el oficialismo. Por un lado, el acto institucional en homenaje al General José de San Martín, programado para el domingo por la mañana en la plaza que lleva su nombre en Retiro. Por otro, el lanzamiento de campaña de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, previsto para este viernes por la tarde en La Plata, con Milei como orador principal.
En ese marco, algunos sectores especulan con que la elección del viernes como fecha para la reunión podría vincularse, más que con una necesidad administrativa, con un intento de alineamiento estratégico en la previa de una jornada electoralmente clave. La Casa Rosada, sin embargo, desestima esas lecturas y refuerza la versión de un encuentro de rutina.
La coyuntura general del país impone un telón de fondo más denso. El Gobierno enfrenta una serie de episodios delicados, desde la crisis por las muertes vinculadas al consumo de fentanilo contaminado hasta los temores que persisten en el sector financiero respecto de las últimas decisiones del Banco Central. Todo esto es leído por el oficialismo como parte de una “volatilidad esperada”, según admiten desde el entorno presidencial.
Apenas días atrás, Milei convocó junto a Santiago Caputo una cumbre política en la residencia de Olivos que incluyó a representantes de La Libertad Avanza, el PRO y sectores de los radicales libertarios. Allí se analizaron escenarios legislativos complejos, ante los intentos opositores por avanzar con proyectos que, según el oficialismo, pondrían en riesgo el objetivo de alcanzar el superávit fiscal.
En paralelo, Milei intentó enviar una señal de confianza a los mercados con una conferencia de prensa junto a su equipo económico. Reiteró su promesa de mantener el déficit cero como política de Estado y anunció dos medidas: una instrucción al Tesoro para evitar financiar el gasto con emisión y un proyecto de ley para sancionar la elaboración de presupuestos deficitarios.
No obstante, ambas medidas fueron relativizadas por especialistas: la primera, por no requerir más que una orden interna; la segunda, por tener pocas chances de ser aprobada en el Congreso. Hasta el momento de este informe, el Ejecutivo no había presentado oficialmente el proyecto ni había confirmado que Economía hubiera recibido la instrucción.
Dentro del oficialismo reconocen que no cuentan con demasiadas herramientas comunicacionales de impacto para las próximas semanas. La campaña electoral ya copa la agenda pública, y el Gobierno busca instalar su relato en contraste con la gestión kirchnerista, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
Bajo el lema “Kirchnerismo Nunca Más”, Milei planea una serie de actos en territorio bonaerense. El próximo será en Junín, donde buscará reforzar el desempeño libertario en la Cuarta Sección Electoral, una zona donde los sondeos indican un rendimiento más débil del oficialismo respecto de otras regiones del país.


