Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron este miércoles que llevaron a cabo una serie de ataques aéreos contra objetivos del grupo islamista Hamás en varios sectores de la Franja de Gaza.
La ofensiva se produjo después de que miembros de Hamás dispararan contra soldados israelíes en la zona de Khan Younis durante la mañana, según el comunicado oficial del ejército.
El incidente no dejó militares heridos y ocurrió en la zona oriental de la Línea Amarilla, bajo control israelí y sujeta al acuerdo de alto el fuego vigente entre ambas partes.
Las FDI calificaron los disparos de Hamás como “una violación del alto el fuego” y justificaron la acción aérea como respuesta a la agresión.
Por su parte, la Defensa Civil de Gaza informó que los bombardeos del miércoles dejaron 22 personas fallecidas, elevando la cifra de víctimas civiles en el enclave palestino desde el inicio de las operaciones recientes.
Este conflicto se suma a ataques previos: el pasado sábado, el ejército israelí golpeó zonas al norte y sur de Gaza, pese a la vigencia de la tregua, según la agencia palestina Wafa.
Entre los puntos afectados se encuentra el barrio de Shujaiya, al este de la ciudad de Gaza, y la zona costera de Rafah, donde la armada israelí realizó disparos desde buques en el mar Mediterráneo.
Desde la entrada en vigor de la tregua el 10 de octubre, Israel ha justificado diversas operaciones en Gaza como respuestas a violaciones de Hamás, lo que mantiene la tensión en la región y afecta a la población civil.
En paralelo, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó este lunes una resolución impulsada por Estados Unidos, que propone la creación de una Fuerza de Seguridad Internacional (ISF) en Gaza hasta diciembre de 2027.
La ISF tendría como misión asegurar fronteras con Israel y Egipto, proteger corredores humanitarios y civiles, y colaborar en la formación de una nueva fuerza policial palestina.
La resolución fue respaldada por 13 miembros del Consejo, con las abstenciones de China y Rusia, y busca impedir que Hamás se reconstituya mientras se garantiza asistencia alimentaria y protección para la población de Gaza.
Durante la votación, el embajador estadounidense Mike Waltz destacó que la medida fortalece la seguridad en el enclave y felicitó a los miembros del Consejo por aprobar un plan que considera crucial para estabilizar la región, aunque ninguna representación palestina participó en la discusión.


