atacaron el aeropuerto Ben Gurion en Israel con un misil balístico de alta precisión. Este ataque fue una represalia por los recientes bombardeos israelíes sobre infraestructuras en Yemen. El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, afirmó que el misil alcanzó su objetivo y causó víctimas, además de interrumpir temporalmente las operaciones del aeropuerto. Sin embargo, las autoridades israelíes aseguraron haber interceptado el proyectil antes de que causara mayores daños.
A pesar de la amenaza, los sistemas de defensa aérea de Israel demostraron su eficacia al evitar que el misil alcanzara el territorio israelí. Sin embargo, el ataque afectó las operaciones del aeropuerto, lo que causó retrasos en los vuelos internacionales. Cuatro aviones provenientes de Europa tuvieron que esperar para aterrizar, reflejando el impacto que este ataque tiene no solo en la seguridad nacional, sino también en el tráfico aéreo internacional.
Este ataque se produjo horas después de que Israel realizara bombardeos sobre diversas infraestructuras en Yemen, incluidos el aeropuerto de Saná, el puerto de Al Hodeida y varias centrales eléctricas. Estos ataques dejaron al menos seis muertos y 40 heridos, lo que provocó una dura respuesta de los hutíes, quienes prometieron vengar las muertes de sus compatriotas. Israel, por su parte, ha afirmado que estas acciones son una respuesta a la continua amenaza que los hutíes representan para su seguridad.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reaccionó rápidamente a los ataques hutíes, reiterando la postura de Israel de no tolerar amenazas contra su territorio. En un comunicado, Netanyahu declaró que Israel persistirá “hasta completar la tarea” de neutralizar a los hutíes, a quienes calificó de “brazo terrorista de Irán”. Israel considera a los hutíes una amenaza no sólo para su seguridad, sino también para la estabilidad regional, ya que están respaldados por Irán, uno de los principales enemigos de Israel en la región.
Los hutíes también llevaron a cabo un ataque militar contra un barco israelí, el Santa Úrsula, en el mar Arábigo. Este acto demuestra la ampliación del conflicto, con los hutíes ahora tomando acciones no solo en tierra, sino también en el mar. La tripulación del barco, que había desobedecido una orden de los rebeldes de evitar puertos israelíes, fue atacada con drones. Aunque no se registraron víctimas mortales en este incidente, el ataque refleja la determinación de los hutíes de confrontar a Israel en cualquier frente.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su preocupación por los recientes ataques israelíes en Yemen, clasificándolos de “especialmente alarmantes”. Guterres destacó que las infraestructuras civiles deben ser protegidas y que los ataques contra objetivos humanitarios no deben ocurrir en ningún contexto. Sin embargo, las acciones de Israel han sido una respuesta directa a las agresiones que han sufrido, y muchos en la región y más allá entienden que Israel tiene derecho a defenderse de los ataques lanzados desde Yemen.
Israel ha reiterado que su objetivo no es escalar el conflicto, sino defenderse de las constantes amenazas que recibe desde varias fronteras, incluyendo la de Yemen. Las autoridades israelíes han señalado que los hutíes, además de atacar a Israel, utilizan Yemen como un punto de contrabando de armas iraníes, lo que representa un peligro aún mayor para la seguridad de la región. Los bombardeos israelíes han sido dirigidos a desmantelar estas infraestructuras ilegales de armas y frenar la influencia de Irán en Yemen.
La postura de Israel es clara: no permitirá que grupos terroristas como los hutíes amenazen su soberanía y seguridad. El ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant, expresó que “quien ataque a Israel, será atacado”, una declaración firme que subraya la determinación de Israel de defender su territorio y a sus ciudadanos a toda costa. Este mensaje fue respaldado por Netanyahu, quien añadió que los hutíes aprenderán lo que otros grupos terroristas, como Hamas y Hezbollah, ya han aprendido: no pueden atacar impunemente a Israel.
Además, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, reiteró que las acciones de los hutíes no quedarán sin respuesta. Israel tomará todas las medidas necesarias para proteger su seguridad, tanto a nivel militar como diplomático. A nivel internacional, Israel ha presionado para que la Unión Europea considere a los hutíes una organización terrorista, lo que reflejaba la creciente preocupación sobre la influencia iraní en el grupo rebelde yemení.
Israel continúa monitorizando las amenazas y actuando con determinación para proteger sus fronteras. La situación en Yemen ha puesto de manifiesto la compleja geopolítica de la región, donde Israel enfrenta amenazas desde varios frentes. A pesar de las críticas internacionales, Israel mantiene su derecho a defenderse y a proteger a sus ciudadanos de aquellos que buscan desestabilizar su seguridad y la de sus aliados.
El conflicto con los hutíes es solo una de las múltiples amenazas que enfrenta Israel en la actualidad, pero no hay duda de que el país se mantendrá firme en su compromiso de proteger su territorio y neutralizar a aquellos que intenten destruirlo.


