El primer ministro Benjamin Netanyahu declaró en una entrevista televisiva que rechaza cualquier tregua incompleta con Hamás, señalando que no fue más que engaño en intentos previos.
Subrayó que su gobierno busca recuperar a todos los rehenes —vivos y fallecidos—, descartando cualquier acuerdo que no cumpla esa condición. Su postura llega en un contexto diplomático agitado, ya que Egipto aseguró estar en contacto diario con Hamás y EE.UU. para revivir la propuesta de alto el fuego.
La contrapropuesta contempla un cese de hostilidades de 60 días, la liberación parcial de rehenes y el inicio de negociaciones por un alto el fuego definitivo. No obstante, Netanyahu reafirmó que la guerra seguirá hasta lograr la desmilitarización de Gaza y la eliminación de Hamás, sin concesiones en ninguna etapa.
Mientras tanto, altos mandos del Ejército israelí advierten que una ocupación total de Gaza podría poner en peligro la vida de los rehenes y prolongar el conflicto sin resultados claros.


