Israel anuncia deportación de los activistas de la Flotilla humanitaria a Europa

El Ministerio de Exteriores israelí informó que los participantes de la Flotilla Global Sumud (GSF) fueron detenidos y llevados a territorio israelí para iniciar su repatriación a Europa. Los organizadores denuncian un “ataque ilegal” en aguas internacionales y piden la intervención de la comunidad internacional.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel confirmó este jueves que los activistas de la Flotilla Global Sumud (GSF) están siendo trasladados a Israel antes de su deportación a Europa. Según la versión oficial, todos los pasajeros se encuentran en buen estado de salud y bajo custodia.

Las imágenes de los participantes fueron difundidas por la cancillería israelí en la red social X. En su comunicado, el ministerio aseguró que el operativo se desarrolló de manera “segura y pacífica” y que los activistas permanecerán en el país hasta concretar su repatriación.

Horas antes, la propia GSF había denunciado la intercepción de trece embarcaciones, entre ellas los barcos Adara, Alma, Aurora, Dir Yasín, Grande Blu, Hio, Huga, Morgana, Otaria, Seulle, Spectre, Yulara y Sirius. Según la organización, las fuerzas israelíes abordaron los navíos en aguas internacionales.

Los activistas aseguraron que durante la operación se bloquearon las transmisiones en vivo, se cortaron las comunicaciones y se usaron cañones de agua contra varias embarcaciones. La flotilla calificó el procedimiento como un “ataque ilegal contra humanitarios desarmados”.

Tras la noticia de la intercepción, se registraron protestas internacionales en ciudades como Barcelona, Atenas, Bruselas, Berlín, Nápoles y Roma, además de movilizaciones en Túnez y Turquía. En la capital italiana, unas 10.000 personas marcharon desde la estación Termini hasta el Palacio Chigi, sede del Gobierno.

En Bruselas, Berlín y Atenas, las concentraciones se realizaron frente a edificios oficiales. Los manifestantes exigieron la liberación inmediata de los activistas y el levantamiento del bloqueo a Gaza.

El Ministerio de Exteriores israelí defendió la operación y recalcó que los pasajeros “están sanos y salvos”. En un mensaje en redes sociales, la cancillería mencionó irónicamente a la activista sueca Greta Thunberg, identificada como parte de la flotilla: “Greta y sus amigos están sanos y salvos”, publicó.

La intervención naval ocurrió tras múltiples advertencias de la Marina israelí, que instó a los barcos a cambiar de rumbo y a entregar cualquier ayuda humanitaria a Gaza “únicamente a través de los canales oficiales”.

Para Israel, la medida responde a razones de seguridad vinculadas al bloqueo marítimo sobre Gaza. En contraste, los organizadores de la flotilla sostienen que se trata de una violación al derecho internacional y a los derechos humanos de la población palestina.

El proceso de deportación podría extenderse varios días, ya que incluye trámites administrativos antes de que los activistas sean enviados de regreso a sus países europeos de origen.

Pese al operativo, los organizadores de la flotilla adelantaron que insistirán en su plan de romper el bloqueo con nuevas embarcaciones en los próximos meses, reafirmando que su lucha no se detendrá.

23 barcos aún continúan rumbo a Gaza

De acuerdo con el rastreador oficial de la GSF, 23 embarcaciones todavía siguen navegando hacia Gaza. Entre ellas, el buque Mikeno logró llegar a unos 15 kilómetros de la costa gazatí sin ser interceptado, ingresando a aguas territoriales palestinas. De no ser frenado en el último momento, podría convertirse en el primer barco en desembarcar en el enclave.