Las Fuerzas Armadas de Irán anunciaron este lunes el lanzamiento de un “fuerte y devastador ataque con misiles” contra la base aérea Al Udeid en Qatar, en respuesta a los ataques ultra mortales de Estados Unidos sobre instalaciones nucleares iraníes.
En un comunicado, el Ejército calificó a Al Udeid —la mayor instalación estadounidense en la región— como “su activo más valioso”, justificando la acción como represalia. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán explicó que el número de misiles disparados equivalía a la cantidad de bombas lanzadas por EE.UU., y evaluó la operación como “exitosa”.
Subrayó además que el ataque se dirigió a zonas militares, lejos de áreas residenciales cataríes, por lo cual no consideró que pusiera en peligro a la población civil de Qatar. El Ministerio de Defensa de Qatar confirmó que sus sistemas antiaéreos interceptaron con éxito el ataque, sin reportar víctimas ni daños materiales significativos.
En un mensaje oficial, Qatar calificó la acción como “flagrante agresión”, al considerar que violaba su soberanía y espacio aéreo, y advirtió que se reserva el derecho a responder “de forma proporcional”. La respuesta de Irán ocurre en un contexto de máxima tensión regional tras los bombardeos estadounidenses y eleva la preocupación por un posible conflicto ampliado.
Desde Washington, se evalúa si el ataque iraní constituye una escalada significativa que amerite una nueva respuesta militar o diplomática. Expertos señalan que la elección de Qatar como objetivo busca impactar el despliegue militar estadounidense sin cruzar la línea hacia confrontación abierta con civiles.


