Inundaciones en Texas deja más de 100 muertos, entre ellos 27 niñas en un campamento

Las lluvias torrenciales en el centro de Texas provocaron inundaciones repentinas que dejaron al menos 104 fallecidos, entre ellos decenas de menores atrapados en un campamento junto al río Guadalupe. La catástrofe, calificada por Donald Trump como la peor en un siglo, ha abierto un debate sobre la preparación del sistema de alertas y la gestión climática.

Las devastadoras inundaciones en el estado de Texas han cobrado al menos 104 vidas hasta este lunes, según el último balance de las autoridades. La emergencia, provocada por lluvias intensas que saturaron el terreno, afecta sobre todo al condado de Kerr, donde se encontraba el campamento de verano Mystic, escenario de una de las peores tragedias asociadas al desastre.

El sheriff del condado reportó que entre los fallecidos se encuentran 28 menores y 56 adultos. Al menos 27 de esas niñas eran participantes del campamento cristiano ubicado a orillas del río Guadalupe, un sitio tradicionalmente elegido por familias durante las vacaciones largas de verano en Estados Unidos.

Las aguas subieron de forma repentina durante la madrugada del viernes, arrastrando cabañas y dejando a decenas de niñas atrapadas mientras dormían. La búsqueda de víctimas se intensificó con helicópteros, barcos y perros entrenados, pero las autoridades anticipan que el número de fallecidos podría aumentar en las próximas horas.

“Texas está de luto en este momento”, declaró el senador Ted Cruz, al referirse a la tragedia como una pesadilla para cualquier familia. “Las niñas que se perdieron en Camp Mystic son la pesadilla de cualquier padre”, expresó, en medio del clima de consternación que domina la región.

El presidente Donald Trump, que planea visitar la zona afectada este viernes, calificó lo ocurrido como una “catástrofe no vista en 100 años”. Firmó el domingo una declaración de desastre mayor que habilita la liberación de recursos federales para asistir en las labores de rescate y reconstrucción.

Sin embargo, desde algunos sectores surgieron críticas por los recortes a agencias meteorológicas durante su gobierno. El diario The New York Times informó que el Servicio Meteorológico Nacional tenía puestos sin cubrir en Texas antes de las lluvias. La Casa Blanca defendió su accionar, afirmando que las alertas fueron “oportunas y precisas”.

Un perro de la brigada especial K9 explora el terreno afectado por las inundaciones en las inmediaciones al campamento de verano Camp Mystic en Texas. Foto: (San Antonio Express-News/Express-News via ZUMA Press Wire/dpa)

La vocera de Trump, Karoline Leavitt, calificó como una “mentira depravada” que se culpe al mandatario por los efectos de la catástrofe, y pidió enfocarse en la tragedia humana que vive Texas. “No sirve de nada en estos tiempos de duelo nacional”, agregó.

Mientras tanto, los relatos de testigos y familiares añaden dramatismo al panorama. Louis Deppe, un voluntario, contó que los padres de dos niñas desaparecidas recibieron como último mensaje: “Nos está arrastrando el agua”, antes de que el teléfono se apagara.

La escena en el campamento refleja la magnitud del desastre: techos colapsados, ventanas destruidas y objetos personales como osos de peluche cubiertos de barro. Más de 700 personas se encontraban en el lugar cuando el agua lo arrasó.

En San Antonio, cientos de personas participaron de una vigilia para rendir homenaje a las víctimas. Nicole Wilson, madre que estuvo a punto de enviar a sus hijas al campamento, lanzó una petición para modernizar el sistema de alertas de emergencia del estado. “Cinco minutos de una sirena podrían haber salvado vidas”, dijo.

Algunos residentes cuestionan la falta de preparación frente a fenómenos recurrentes en esta zona conocida como el “callejón de las inundaciones repentinas”. El gobernador Greg Abbott advirtió que las lluvias podrían continuar y aumentar los riesgos.