Cinco soldados israelíes murieron y otros dos resultaron gravemente heridos el lunes por la noche durante un enfrentamiento en Beit Hanun, en el noreste de la Franja. El hecho fue confirmado el martes por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), a través de un comunicado oficial.
El ataque se produjo cuando un artefacto explosivo improvisado estalló en las cercanías de una carretera en la zona, en momentos en que los soldados patrullaban el área. Según una investigación preliminar difundida por medios israelíes como The Times of Israel, la explosión ocurrió poco después de las 22:00 hora local.
El Ejército israelí identificó a dos de los soldados fallecidos como los sargentos Meir Shimon Amar y Moshe Nissim Paresh, ambos de 20 años y pertenecientes al Batallón Netzah Yehuda, una unidad de combate de la Brigada Kfir. Las identidades de los otros tres soldados no han sido divulgadas, ya que aún no se notificó oficialmente a sus familias.
El parte militar también confirmó que al menos dos soldados permanecen en estado crítico tras el ataque. Aunque las FDI solo informaron de estos dos heridos graves, The Times of Israel indicó que el número total de lesionados ascendería a 14, aunque esta cifra no ha sido verificada por fuentes oficiales.

En este contexto, el enviado especial de Estados Unidos para el conflicto, Steve Witkoff, tiene previsto incorporarse a las reuniones en Doha para facilitar un posible entendimiento entre las partes. Su rol podría ser decisivo, aunque no está claro si contará con el margen político suficiente para inclinar la balanza.
Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no ha emitido declaraciones públicas tras el ataque en Beit Hanun. Desde su entorno se mantiene la cautela, mientras el gabinete de seguridad sigue analizando la evolución del conflicto tanto en el terreno como en la mesa de negociaciones.


