Harvard recomienda comer de esta manera las frutas para prevenir enfermedades crónicas

La Universidad de Harvard recomienda consumir diferentes tipos de frutas todos los días para favorecer la salud intestinal, reducir la inflamación y disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y algunos tipos de cáncer.

La clave no está en una fruta milagrosa, sino en la variedad. Esa es la principal conclusión respaldada por investigadores de la Universidad de Harvard, que recomiendan incorporar entre una taza y media y dos tazas de distintas frutas al día para potenciar sus beneficios sobre el organismo.

Según especialistas, una alimentación rica y diversa en frutas aporta antioxidantes, vitaminas y compuestos antiinflamatorios que ayudan a proteger el cuerpo frente a enfermedades crónicas como problemas cardíacos, diabetes tipo 2, algunos tipos de cáncer y trastornos intestinales.

Diversos estudios científicos señalan que los polifenoles presentes en las frutas cumplen un papel fundamental en la reducción de la inflamación. Además, estos compuestos interactúan con la microbiota intestinal, favoreciendo el desarrollo de bacterias beneficiosas para la salud.

Entre las frutas con mayor potencial antiinflamatorio destacan las bayas como arándanos, frutillas, frambuesas y moras, ricas en antocianinas. También aparecen las manzanas, las cerezas, duraznos, ciruelas, cítricos, granadas y uvas, todas con compuestos asociados a efectos protectores para el organismo.

Los expertos remarcan que consumir siempre la misma fruta no genera el mismo impacto que combinar distintas variedades. Cada una aporta nutrientes y compuestos diferentes que trabajan de forma complementaria.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) coincide con esta recomendación y destaca que una dieta rica en frutas y verduras contribuye a mejorar la diversidad de la microbiota intestinal y a reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con la inflamación.

Los especialistas insisten en que los beneficios no aparecen por consumir una fruta de forma ocasional. El verdadero efecto protector se consigue cuando la variedad y el consumo diario forman parte de un hábito sostenido en el tiempo.

Por eso, la recomendación es simple: incluir frutas de distintos colores y tipos cada día puede convertirse en una de las estrategias más sencillas para cuidar la salud a largo plazo.