El secuestro que sacudió a Brasil antes del Mundial 1994: Romario amenazó con no jugar

A pocas semanas del Mundial de 1994, el padre de Romario fue secuestrado en Río de Janeiro. El caso paralizó a Brasil, involucró al crimen organizado y estuvo rodeado de teorías que siguen generando debate más de 30 años después.

En mayo de 1994, cuando Brasil depositaba gran parte de sus esperanzas mundialistas en Romario, una noticia sacudió al país. Edevair de Souza Faria, padre del delantero, fue secuestrado en Río de Janeiro y su desaparición se convirtió en un caso de alcance nacional.

El hecho ocurrió la noche del 2 de mayo, cuando Edevair salió de un bar de su propiedad y fue interceptado por hombres armados. Aunque la familia intentó manejar la situación con discreción, la noticia se filtró rápidamente y ocupó los principales titulares del país.

La tensión aumentó cuando Romario, que en ese momento jugaba en el FC Barcelona, advirtió que no disputaría el Mundial de Estados Unidos si su padre no era liberado. La declaración generó una enorme preocupación en Brasil, que buscaba volver a conquistar la Copa del Mundo después de 24 años.

Con el paso de los días, comenzaron a surgir versiones inesperadas. Medios brasileños señalaron que integrantes del crimen organizado habrían colaborado en la búsqueda de los secuestradores debido a que la intensa presión policial estaba afectando sus operaciones en distintas zonas de Río de Janeiro.

Finalmente, la policía encontró a Edevair en una vivienda de Nova Iguaçu y logró rescatarlo con vida. Sin embargo, las declaraciones posteriores sorprendieron a todos. El padre del futbolista aseguró que no había sufrido maltratos durante el cautiverio e incluso relató que pudo ver partidos de fútbol por televisión, comer normalmente y hasta tomar cerveza.

Las circunstancias del caso alimentaron teorías de conspiración. Años después, una de las personas detenidas afirmó que el secuestro habría sido organizado por allegados al entorno de Romario para presionar económicamente a dirigentes del fútbol brasileño. La hipótesis fue investigada, pero nunca aparecieron pruebas concluyentes.

Aunque el caso estuvo rodeado de versiones, sospechas y teorías que nunca pudieron comprobarse, el secuestro de Edevair de Souza Faria quedó marcado como uno de los episodios más impactantes en la historia del fútbol brasileño. Semanas después de aquel dramático episodio, Romario lideró a Brasil en el Mundial de Estados Unidos 1994 y terminó levantando la Copa del Mundo, poniendo fin a una sequía de 24 años sin títulos para la Canarinha.