Ante el agravamiento de la violencia criminal en varias zonas del país, el Consejo Presidencial de Transición (CPT) y el Gobierno haitiano declararon este fin de semana el estado de emergencia por 90 días en tres departamentos clave: Oeste, Artibonite y Centro.
Según informaron en un comunicado difundido este domingo, la medida tiene como objetivo dotar a las autoridades de los recursos y el respaldo institucional necesarios para restaurar el orden público y garantizar la seguridad en regiones controladas en gran parte por bandas armadas.
El CPT aseguró que la situación ha llegado a un punto crítico y requiere de una movilización urgente de medios y fuerzas del Estado. La violencia criminal ha puesto en jaque no solo a la población, sino también al funcionamiento de las instituciones democráticas del país.

El anuncio se da en el marco de una serie de decisiones tomadas por el Gobierno en los últimos días para contener la crisis de seguridad, justo cuando se acerca el calendario electoral previsto para finales de este año, aunque sin garantías de que las elecciones puedan concretarse.
“El país está en emergencia, pero también en resistencia”, afirmó el CPT en el comunicado, subrayando su compromiso de adoptar medidas excepcionales para proteger a la ciudadanía y restablecer la soberanía nacional, profundamente socavada por el avance del crimen organizado.
Laurent Saint-Cyr, representante del sector privado y nuevo presidente rotativo del CPT, asumió el jueves su mandato y fue categórico: “Las bandas no tendrán la última palabra”, sentenció, al declarar públicamente la guerra a las organizaciones criminales que azotan al país.
Saint-Cyr solicitó además un refuerzo del contingente internacional que opera en Haití bajo la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), liderada por Kenia y compuesta mayoritariamente por fuerzas policiales, que hasta ahora no ha logrado contener la expansión de las bandas.
El funcionario advirtió que sin una presencia más robusta y mejor equipada, la misión será insuficiente para hacer frente al poder de fuego y la capacidad de organización de las pandillas, que ya controlan alrededor del 90 % de Puerto Príncipe y avanzan hacia el interior del país.
De acuerdo con el último informe de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), al menos 1.520 personas fueron asesinadas y otras 609 resultaron heridas entre abril y junio de 2025, en su mayoría por acciones de bandas armadas.


