Más de veinte personas —familiares de rehenes israelíes— impulsaron una flotilla desde Ashkelon rumbo a la costa de Gaza, ondeando banderas amarillas y carteles con rostros de sus seres queridos, mientras gritaban sus nombres.
La acción busca generar presión sobre el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu para que se enfoque en cerrar un acuerdo de liberación antes de que se ejecute una ocupación total del enclave palestino, considerada potencialmente riesgosa para los cautivos.
Al frente del reclamo, Yehuda Cohen, padre del rehén Nimrod Cohen, tomó un megáfono y lanzó: “Mayday, mayday, mayday. Necesitamos ayuda internacional para rescatar a los 50 rehenes que llevan casi dos años en manos de Hamas. Por favor, necesitamos ayuda internacional”.
Tras el ataque del 7 de octubre de 2023, Hamas secuestró a 251 personas; actualmente siguen retenidas 49, de las cuales 27 han sido declaradas fallecidas por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
En paralelo, en tierra, se multiplicaron los llamados a movilizaciones. Einav Zangauker, madre del rehén Matan Zangauker, convocó a una protesta frente a la reunión del gabinete de seguridad esa misma noche, expresando su indignación hacia Netanyahu por haber traicionado su promesa de concretar un acuerdo.
“Netanyahu me prometió un acuerdo, pero se aprovechó de mi dolor y mató la posibilidad de liberarlos”, denunció Zangauker en redes. Agregó que el mandatario y sus aliados están “a punto de condenar a Matan a muerte” y llamó a inundar las calles desde esa noche.
Desde el Foro de Familias de Rehenes también elevaron la presión con una carta dirigida al jefe del Estado Mayor de las FDI, general Eyal Zamir: “Le pedimos que se mantenga firme. Usted es el comandante supremo. No consienta que se ponga en peligro a nuestros seres queridos”.
El grupo subrayó que la opinión pública apoya un acuerdo para liberar a los capturados, advirtiendo que “cualquier otra decisión será inhumana y acarreará un desastre para los rehenes y para todo Israel”.

Por su parte, el ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que el ejército ejecutará las decisiones políticas “con determinación y profesionalismo” una vez sean adoptadas.
Netanyahu sostuvo públicamente que es necesario “derrotar totalmente al enemigo en Gaza, liberar a todos nuestros rehenes y asegurarse de que Gaza ya no constituya una amenaza para Israel”.
El gabinete de seguridad se reunirá este jueves a las 18:00 para votar un nuevo plan de ofensiva militar que, según medios, busca ampliar el control sobre Gaza, desmantelar estructuras de Hamas y presionar por la liberación de rehenes —una estrategia que también podría aumentar su riesgo —gentilmente destacaron expertos humanitarios— mientras en Gaza la crisis humanitaria se agrava con desnutrición infantil y muertes por hambre


