José Serrano Salgado, vinculado al correísmo y exministro del Interior, fue detenido días atrás en Estados Unidos y se encuentra bajo custodia del ICE en el centro Krome North SPC, en Miami.
Según registros oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Serrano ingresó a dicho centro de detención, utilizado como punto provisional para extranjeros en trámites migratorios.
Las razones de su detención no han sido aclaradas oficialmente por las autoridades estadounidenses, lo que genera un vacío informativo sobre su situación legal.
Medios de Ecuador, en base a fuentes no oficiales, especulan que podría tratarse de una infracción administrativa vinculada a su estatus migratorio, aunque esto no ha sido confirmado por el gobierno de EE.UU.
El ministro del Interior ecuatoriano, John Reimberg, expresó que la administración no recibió comunicación oficial al respecto. La información que poseen hasta ahora proviene de medios de comunicación y redes sociales.
Reimberg descartó que exista una orden de deportación activa y señaló que existen versiones contradictorias: algunos indican que se trataría de un incidente menor, otros aseguran que sigue detenido.
Serrano reside en Estados Unidos desde que dejó el parlamento ecuatoriano en mayo de 2021 y, según el sistema judicial Pacer de EE.UU., no habría procesos penales en curso contra él. Además, mantiene una solicitud de asilo en trámite.
La Policía Nacional de Ecuador confirmó que no hay órdenes de detención vigentes, por lo que de regresar al país, Serrano no sería arrestado inmediatamente.
Aun así, su nombre figura en varias investigaciones internas de la Fiscalía ecuatoriana, relacionadas con cargos graves como secuestro, cohecho, tráfico de influencias y vinculación en el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio.
Entre las acusaciones se destaca el cobro de presuntos “diezmos” a funcionarios del Ministerio del Interior, su posible implicación en el secuestro del activista Fernando Balda, y una denuncia por tentativa de asesinato presentada en 2023.
También se le investiga por difundir datos reservados relacionados con agrupaciones delictivas, y fue acusado de tráfico de influencias en el juicio contra el excontralor Carlos Pólit. Además, un testigo protegido lo mencionó como supuesto financista de figuras políticas implicadas en el asesinato de Villavicencio, aunque él lo ha negado categóricamente.
Serrano, abogado de origen cuencano, desempeñó cargos clave en gobiernos de Rafael Correa, especialmente en seguridad pública, y fue reconocido por agencias como la DEA. Tras su salida de la política, se ha mantenido crítico de los gobiernos recientes desde territorio estadounidense.


