La Casa Blanca declaró al “Cartel de los Soles” como organización terrorista, marcando un cambio drástico en la política exterior estadounidense hacia Latinoamérica, con énfasis en la seguridad nacional.
Este giro lleva a identificar a cárteles, redes narcocriminales y narcoterroristas como amenazas directas a las democracias regionales, generando reacciones de respaldo y rechazo en distintos países.
Países como Argentina, Paraguay, Ecuador y República Dominicana han apoyado formalmente la medida, alineándose con Estados Unidos.
En contraste, regímenes como los de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia se muestran críticos; consideran que la decisión equivale a una intromisión política disfrazada de seguridad.
Este contexto formará parte del foro “Crimen Organizado y Democracia en Latinoamérica”, organizado por el Interamerican Institute for Democracy el próximo 9 de octubre en Washington, en el Capitol Visitor Center.
El evento contará con la presencia del congresista Carlos Giménez y más de una decena de expertos regionales, quienes discutirán cómo las estructuras criminales penetran instituciones estatales y políticas públicas.
Será traducido simultáneamente al español, accesible desde canales como Infobae y el canal de YouTube del instituto organizador, lo que permite mayor alcance y transparencia.
Uno de los casos destacables es el de Argentina, que recientemente incorporó al Cartel de los Soles al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas con actos de terrorismo, con sanciones financieras y restricciones operativas.
Otro país comprometido es Paraguay, donde se oficializó la declaración del Cartel como organización terrorista mediante decreto, respaldando informes que lo vinculan con tráfico internacional y redes criminales.
Ecuador también se alineó recientemente con Estados Unidos en el reconocimiento oficial de esta organización como terrorista, en una decisión que busca reforzar la cooperación y medidas contra el crimen organizado.


