España confirma su primer caso local de virus Usutu y activa la alerta sanitaria

La detección del primer contagio autóctono del virus Usutu en un donante de sangre de Mallorca ha encendido las alarmas del sistema sanitario y reafirma la circulación local de este arbovirus, hasta ahora poco conocido por la población general.

La identificación del primer caso local de infección por el virus Usutu en España generó preocupación en el ámbito sanitario, al confirmarse que el patógeno circula de manera autónoma en el país. El caso se descubrió durante los análisis rutinarios aplicados a donantes de sangre en pleno verano de 2024.

El hallazgo ocurrió en Mallorca, donde un donante asintomático dio inicialmente positivo en pruebas orientadas a la detección del Virus del Nilo Occidental, lo que llevó a ampliar el estudio mediante técnicas más específicas.

Posteriormente, el Laboratorio Nacional de Referencia en Arbovirus del Instituto de Salud Carlos III confirmó que la muestra correspondía al virus Usutu, tras realizar pruebas moleculares y ensayos de neutralización que descartaron otras infecciones.

Este descubrimiento supone un indicio claro de que el virus circula localmente, ya que la persona afectada no había abandonado el archipiélago meses antes de la donación, según informó el equipo médico responsable del estudio.

El virus Usutu pertenece a la familia Flaviviridae y fue identificado por primera vez en África en 1959. Su nombre proviene del río Usutu y, aunque su ciclo natural se desarrolla principalmente entre aves y mosquitos, también puede causar infecciones en humanos.

En Europa, el virus ha ido expandiéndose de manera sostenida a lo largo de las últimas décadas, provocando mortandad en aves y detectándose ocasionalmente en personas, especialmente cuando la vigilancia se intensifica en bancos de sangre y laboratorios especializados.

El contagio hacia humanos se produce principalmente por la picadura de mosquitos del género Culex, que actúan como vectores tras alimentarse de aves infectadas. Según explicó la doctora Teresa Jiménez, directora médica del Banco de Sangre y Tejidos de Baleares, los humanos no son el principal blanco del virus, pero pueden infectarse en zonas donde coinciden aves migratorias y mosquitos.

Además, la transfusión sanguínea representa un mecanismo potencial de transmisión cuando un donante asintomático porta el virus sin saberlo. Así ocurrió en el caso español, un punto destacado por estudios científicos recientes que analizan la reactividad cruzada de las pruebas rutinarias.

En la mayoría de los casos humanos, la infección cursa sin síntomas o con molestias leves como fiebre, dolor de cabeza o malestar general. No obstante, en personas inmunodeprimidas o con patologías previas, puede derivar en complicaciones neurológicas graves, aunque el donante mallorquín no presentó secuelas tras un año de seguimiento.

Tras el caso detectado en Mallorca, se confirmaron otros dos positivos en donantes de Cataluña, ninguno de los cuales había viajado fuera de su comunidad autónoma. Esta situación refuerza la evidencia de que el virus ha llegado a asentarse en distintas regiones de la península.

Los especialistas subrayan que este tipo de hallazgos pone de relieve la importancia del enfoque de “una sola salud”, que integra los factores ambientales, animales y humanos para comprender la expansión de nuevas enfermedades.

Como respuesta, los bancos de sangre españoles y europeos reforzaron los protocolos de detección durante los meses de mayor presencia de mosquitos, con el objetivo de proteger a los receptores de transfusiones y mantener la vigilancia epidemiológica ante agentes emergentes como el virus Usutu.