España, Argentina y Brasil: los destinos de la primera gira internacional de Yamandú Orsi

El presidente uruguayo Yamandú Orsi comenzó una semana clave en política exterior con escalas en España, Argentina y Brasil. Busca financiamiento internacional y posicionar a Uruguay en foros multilaterales, mientras modera sus expectativas frente a una cumbre del Mercosur marcada por tensiones y desacuerdos.

Yamandú Orsi, presidente de Uruguay, dio inicio este domingo a una cargada agenda internacional que lo llevará por tres países en menos de una semana. El primer destino fue Sevilla, donde participó de la Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo Sostenible, convocada por la ONU. En los próximos días, su hoja de ruta continuará en Buenos Aires con la cumbre del Mercosur y finalizará en Río de Janeiro, donde fue invitado al encuentro de los Brics.

En su primera parada, Orsi fue recibido en el Real Alcázar de Sevilla por el rey Felipe VI y la reina Letizia, en una cena de gala que también contó con la presencia de líderes globales como el presidente español Pedro Sánchez, el secretario general de la ONU, António Guterres, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. La participación del mandatario uruguayo marca un intento por posicionar al país dentro del escenario multilateral, en un contexto global cada vez más fragmentado.

Durante una entrevista con Canal 5, Orsi explicó que su presencia en España responde a la necesidad de reforzar los vínculos con organismos financieros multilaterales, como el BID, que han financiado históricamente proyectos de infraestructura en Uruguay. “Lo que vinimos a plantear acá es la adhesión de Uruguay a una estrategia de fortalecimiento del multilateralismo”, afirmó.

El presidente advirtió sobre lo que definió como una “crisis del multilateralismo”, producto del auge de acuerdos bilaterales y la pérdida de protagonismo de organismos tradicionales de la ONU. “Vivimos en una crisis complicadísima, donde prima el ‘sálvese quien pueda’”, señaló. Su discurso apuntó a una defensa del Sur Global, en busca de mecanismos de sostén que permitan avanzar en desarrollo sin quedar relegados.

La delegación uruguaya en Sevilla incluye al director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim, quien mantendrá encuentros con entidades financieras en busca de financiamiento para proyectos clave en Uruguay. La presencia de Arim indica que la gira no es solo diplomática, sino también técnica y orientada a resultados concretos.

Al concluir su paso por España, Orsi viajará a Buenos Aires para participar de la cumbre del Mercosur, que se realizará el 2 y 3 de julio. Si bien el mandatario valoró el trabajo realizado por la presidencia pro témpore de Argentina, reconoció que las expectativas en torno al encuentro son limitadas. Las diferencias entre los socios del bloque han impedido avanzar en reformas estructurales.

En esa línea, el gobierno uruguayo confirmó que no habrá un encuentro bilateral con el presidente argentino Javier Milei. A pesar de la relación distante entre ambos líderes, Montevideo destaca el canal diplomático activo a través del canciller argentino Gerardo Werthein y considera que la próxima presidencia de Brasil en el bloque puede abrir nuevas posibilidades de cooperación.

Durante la cumbre, los países del Mercosur ratificaron un acuerdo para ampliar la lista de productos exentos del arancel externo común. Sin embargo, propuestas más ambiciosas, como la habilitación para negociar tratados bilaterales por fuera del bloque, no lograron consenso. Entre ellas, se encuentra un planteo uruguayo para enviar un mensaje político a China que fue dejado de lado.

El rey Felipe VI de España (centro) conversa con el emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el primer ministro de Nepal, Khadga Prasad Sharma Oli, la esposa del primer ministro español, Begoña Gómez , el presidente de Uruguay, Yamandu Orsi, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, el primer ministro Pedro Sánchez y la esposa del primer ministro nepalí, Radhika Shakya. Foto: (AFP)

Orsi, que asumió la presidencia hace pocos meses, enfrenta el desafío de mantener la coherencia de la política exterior uruguaya en un contexto regional dominado por liderazgos dispares y tensiones ideológicas. Su discurso, enfocado en el multilateralismo y la cooperación, contrasta con el perfil más confrontativo de otros presidentes de la región.

A pesar del escepticismo que rodea la cumbre del Mercosur, el mandatario uruguayo no deja de destacar la importancia del bloque como herramienta de integración regional. Su estrategia, sin embargo, parece apostar a una diversificación de socios comerciales y al fortalecimiento de vínculos en otros espacios multilaterales, como los Brics.

La gira internacional culminará el 7 de julio en Río de Janeiro, donde Orsi participará como invitado en la Cumbre de los Brics. Su presencia allí refleja una señal política: Uruguay busca abrirse paso entre las grandes economías emergentes sin abandonar su tradición diplomática de equilibrios y diálogo.

Con esta agenda internacional, Orsi intenta proyectar liderazgo en política exterior mientras enfrenta una coyuntura regional compleja y un sistema multilateral en redefinición. Aunque el balance concreto de la gira dependerá de resultados futuros, su tono firme y la apuesta por el diálogo multilateral marcan una postura clara: Uruguay quiere ser parte activa de las decisiones globales, y no un espectador.