El Vaticano confirma que el Papa Francisco padece de una “infección polimicrobiana”compleja y un diagnóstico clínico delicado

El Vaticano actualiza el estado de salud del Papa Francisco, quien permanece en el Policlínico Gemelli. A pesar de su hospitalización, el pontífice mantiene su espíritu positivo y continúa en contacto con Gaza.

La Oficina de Prensa de la Santa Sede actualizó el estado de salud del papa Francisco: “Los resultados de las pruebas realizadas en los últimos días y hoy han demostrado una infección polimicrobiana del tracto respiratorio que ha obligado a modificar aún más la terapiaTodas las pruebas realizadas hasta el momento son indicativas de un cuadro clínico complejo que requerirá de un ingreso hospitalario adecuado”, dice el parte.

Nota en el Vatican News

El Papa ha mostrado signos de estar relativamente en buen estado, ya que ha continuado con actividades cotidianas como el desayuno y la lectura de los diarios. A pesar de la complejidad de su situación, se mantiene activo en sus pensamientos y en contacto con el mundo, destacando su cercanía con Gaza. Según fuentes de la parroquia de la Sagrada Familia en Gaza, el pontífice se ha comunicado durante el fin de semana, a pesar de su malestar. Las llamadas fueron menos frecuentes el domingo, ya que había planeado descansar ese día.

El Papa, quien ha sido hospitalizado en el Policlínico Gemelli de Roma, suspendió todos sus compromisos oficiales a partir del viernes. A través de un mensaje escrito, explicó que no podría participar en el Ángelus debido a la necesidad de seguir tratamiento para su bronquitis. No obstante, su actitud sigue siendo positiva, lo que demuestra su dedicación y resiliencia en un momento difícil.

El Papa Francisco sigue siendo una figura de referencia para muchas personas en Gaza, donde se encuentra una comunidad de refugiados. Durante su hospitalización, ha mostrado interés por saber cómo se encuentran las 600 personas que se refugian en la parroquia local. A pesar de la situación de salud, se mantiene en contacto diario, un gesto que subraya su compromiso pastoral y cercanía con los más necesitados.

En cuanto a su agenda oficial, el Vaticano ha confirmado que se cancelaron solo los compromisos hasta el lunes. El Papa estaba previsto para asistir a un evento en los estudios de cine Cinecittà en Roma, pero este se llevó a cabo sin su presencia. Aunque su agenda para la próxima semana sigue vigente, su participación en los eventos programados sigue siendo incierta. De acuerdo con la Santa Sede, la audiencia general del miércoles es la siguiente cita pendiente, pero se espera una nueva evaluación de su estado de salud antes de confirmarla.

Los seguidores del Papa esperan saber más detalles sobre su participación en la próxima ordenación de diáconos, programada para el fin de semana. Este evento es parte del Año Santo de la Iglesia católica, en el cual el Papa ha tenido un rol activo, a pesar de los problemas de salud que ha enfrentado en los últimos años.

A lo largo de su papado, Francisco ha enfrentado diversos desafíos de salud. Ha pasado por una cirugía de colon y una operación de hernia, además de sufrir lesiones en su rodilla que le obligan a usar silla de ruedas. A pesar de estos problemas, sigue manteniendo una agenda apretada. La cercanía de la Pascua en abril podría acelerar aún más sus compromisos, lo que representa un desafío adicional en términos de su salud.

En marzo de 2023, el Papa fue hospitalizado debido a una bronquitis, una afección respiratoria que también le dificultó cumplir con algunos de sus compromisos. Sin embargo, el pontífice ha mantenido un fuerte deseo de seguir adelante con su misión pastoral, adaptándose a sus limitaciones físicas.

El Papa Francisco se caracteriza por su cercanía con los más vulnerables. Su atención a la situación de los refugiados y su interés por las comunidades necesitadas reflejan su compromiso personal más allá de los roles institucionales que ocupa. Este momento difícil en su salud también pone en evidencia su capacidad para mantener el contacto con el mundo, incluso en medio de su enfermedad.

La Santa Sede continúa monitoreando su evolución y comunicará cualquier cambio relevante sobre su estado de salud. Mientras tanto, el Papa Francisco sigue siendo una figura de esperanza y solidaridad para muchas personas en todo el mundo, que siguen de cerca su recuperación.