El Senado paraguayo aprobó un pedido de informes dirigido a la Cancillería para que detalle los fundamentos (políticos, económicos, sociales y culturales) que explican por qué Paraguay no mantiene relaciones diplomáticas con la República Popular China.
Paraguay continúa siendo el único país sudamericano que reconoce oficialmente a Taiwán, situación que impide un acercamiento formal con Beijing.
Este estatus genera un intenso debate sobre la conveniencia de mantener una política que limita opciones frente a un gigante asiático que representa el 30 % de las importaciones paraguayas y es una potencia tecnológica global.
El legislador Éver Villalba (PLRA), quien impulsó el pedido al Ejecutivo, afirmó que Paraguay debe priorizar el bienestar de su población en lugar de intereses particulares.
El proyecto insta al Ministerio de Relaciones Exteriores a ofrecer un análisis político sobre las barreras diplomáticas existentes, y un análisis económico sobre los costos y beneficios de abrir vínculos con China.
También promueve un análisis social y cultural que justifique la actual postura, y pide un informe de los intentos diplomáticos de aproximación por parte de China.
Villalba también advirtió que no debe aceptarse que Paraguay se convierta en peón de conflictos geopolíticos, y puntualizó que un vínculo con China podría impulsar la industrialización y el ensamblaje tecnológico en el país.
El senador recordó que China está adelantada “50 años en materia tecnológica” y cuestionó la falta de acceso a sus innovaciones en sectores clave como manufactura y ciencias aplicadas.
Con esta iniciativa, el Senado busca forjar mayor transparencia y legitimidad en las definiciones de política exterior, al entenderlas como claves para el desarrollo económico y tecnológico del país.
Actualmente, Paraguay sostiene una compleja política de equilibrio entre conservar una alianza histórica con Taiwán —como acto de soberanía— y considerar los beneficios prácticos de vincularse con China sin romper esa alianza.


