El Senado Argentino avanza con Ley que prioriza recursos y salarios para el sistema de salud infantil

Con amplio respaldo opositor, el Senado argentino dio un paso clave para declarar la emergencia sanitaria en salud pediátrica por un año. El proyecto incluye asignación prioritaria de fondos, recomposición salarial y exención del impuesto a las Ganancias para personal crítico.

En un plenario de las comisiones de Salud, Población y Presupuesto del Senado, la oposición logró firmar el dictamen que declara por un año la emergencia sanitaria en salud pediátrica y en residencias médicas. La iniciativa quedó lista para ser tratada en el recinto en los próximos días.

La medida busca atender una situación crítica en hospitales pediátricos de todo el país, y prevé la asignación inmediata de fondos para insumos, infraestructura, medicamentos, vacunas, tecnología médica y recursos humanos esenciales.

Entre los artículos más relevantes, se destaca la recomposición salarial del personal de salud —tanto asistencial como administrativo— que trabaja con pacientes pediátricos, con un piso que no puede ser inferior al nivel real de ingresos de noviembre de 2023.

El proyecto también contempla la exención del impuesto a las Ganancias para trabajadores del sector que realicen tareas críticas, horas extras o guardias. Esta disposición generó controversias durante el debate legislativo.

Como símbolo de esta emergencia se designó al Hospital Garrahan como institución de referencia nacional, dada su centralidad en la atención pediátrica de alta complejidad. Allí trabajan 4.600 personas, se realizan más de 600.000 consultas anuales y se forman más de 1.800 residentes.

La senadora Lucía Corpacci, del Frente de Todos y presidenta de la Comisión de Salud, defendió con firmeza la iniciativa. “El Garrahan no es un hospital más: es el más federal, forma profesionales y atiende patologías complejas”, sostuvo. También denunció que los haberes del personal de salud se ubican “14 puntos por debajo de la inflación”, y que algunos medicamentos subieron más de 300%.

Desde el radicalismo, la senadora Edith Terenzi (Chubut) apoyó el espíritu del proyecto, pero cuestionó aspectos técnicos. Propuso cambios en la conformación de la comisión evaluadora y pidió retirar la exención impositiva, alertando sobre una “nueva grieta entre trabajadores”.

Su intervención generó rechazo inmediato del oficialismo. El senador José Mayans advirtió que introducir cambios obligaría a que el proyecto vuelva a Diputados, lo cual “sepultaría la emergencia”. Incluso el presidente de la UCR, Martín Lousteau, respaldó esta posición.

Corpacci también respondió a Terenzi: “En el interior hay médicos que no hacen más guardias porque caen en Ganancias. No se dimensiona lo que significa ese desgaste humano”.

La senadora Guadalupe Tagliaferri (PRO) salió en defensa de Terenzi, pero fue crítica con el Gobierno nacional. Cuestionó que mientras se tramita esta Ley, el Ejecutivo emita DNU “para facilitar la compra de autos” en lugar de atender la salud infantil.

Desde La Libertad Avanza, Ezequiel Atauche también cruzó al kirchnerismo por bloquear el dictamen alternativo de Terenzi. Sin embargo, admitió que la situación crítica no se generó en el último año, sino que se arrastra desde gestiones anteriores.