El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu y el presidente Donald Trump abordaron sobre Irán, Siria y la liberación de rehenes en su encuentro en Washington

En su reunión en Washington, los mandatarios de Israel y Estados Unidos abordaron las tensiones en Oriente Medio, reafirmando su postura común contra Irán y Turquía, mientras se centran también en la situación de Gaza y la liberación de rehenes.

En un encuentro celebrado en Washington, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente estadounidense, Donald Trump, discutieron diversos temas cruciales para la seguridad regional de Oriente Medio. En un comunicado emitido por la Oficina del Primer Ministro israelí, ambos líderes destacaron su acuerdo en cuanto a la seguridad y el orden en la región, reafirmando el compromiso compartido contra el rearme nuclear de Irán y la presencia de Turquía en Siria.

Durante la reunión, Netanyahu subrayó su firme postura respecto a las amenazas de Irán, que sigue siendo uno de los mayores puntos de fricción en la región. El primer ministro israelí afirmó: “Estamos unidos en la meta de que Irán nunca obtenga armas nucleares. Si se puede lograr de manera diplomática, como ocurrió con Libia, será algo positivo. Sin embargo, sea cual sea el camino, debemos asegurarnos de que Irán no consiga armas nucleares”.

El tema de Irán no es nuevo, ya que la nación persa ha sido un foco constante de preocupación tanto para Israel como para Estados Unidos. A lo largo de los años, ambos países han trabajado en conjunto para contrarrestar la expansión de Irán en la región, aunque las diferencias sobre cómo proceder han sido notorias. Netanyahu ha pedido en diversas ocasiones un endurecimiento de las sanciones y una mayor presión internacional sobre el régimen iraní.

Otro tema que estuvo sobre la mesa fue la creciente presencia militar de Turquía en Siria. Netanyahu expresó su preocupación por la intervención de Turquía en el conflicto sirio, un factor que según él podría poner en peligro la seguridad de Israel. “No queremos que otros, incluido Turquía, usen Siria como base para atacar a Israel”, indicó Netanyahu. Esta declaración sigue los comentarios de su ministro de Exteriores, Gideon Saar, quien previamente acusó a Turquía de desempeñar un “papel negativo” en Siria y de intentar convertirla en un “protectorado turco”.

El apoyo de Estados Unidos a Israel en este asunto ha sido crucial, con Trump reafirmando su respaldo a las políticas de Netanyahu en la región. Ambos mandatarios coinciden en que la inestabilidad generada por la presencia de actores externos, como Turquía, podría desestabilizar aún más una zona ya fragmentada por conflictos prolongados.

En cuanto a la situación de Gaza, los dos líderes discutieron el futuro de la franja y la necesidad de encontrar una solución duradera. Netanyahu detalló que Israel y la Casa Blanca están trabajando junto al enviado estadounidense en Oriente Medio, Steve Witkoff, en un acuerdo que busque garantizar el retorno de los rehenes que continúan cautivos en Gaza. Actualmente, se estima que 59 rehenes permanecen en manos de Hamas, 24 de ellos con vida. Esta situación ha sido una de las principales preocupaciones para Israel, que ve la liberación de los rehenes como una prioridad.

Netanyahu también expresó su compromiso con la liberación de todos los cautivos, aunque dejó claro que esto debe ir acompañado de una resolución más amplia del conflicto en Gaza. “Estamos comprometidos con liberar a todos los rehenes, pero también con terminar con la tiranía de Hamas en Gaza y permitir a los gazatíes tomar la decisión libre de ir a donde quieran”, comentó el primer ministro israelí.

Una de las propuestas que ambos mandatarios defienden es un plan de desplazamiento “voluntario” de los palestinos en Gaza hacia otros países. Este plan ha sido calificado por algunos organismos internacionales como un proceso de “limpieza étnica”, debido a las condiciones extremas de vida en Gaza, que incluyen bombardeos diarios y la escasez de alimentos, medicinas y otros recursos básicos.