El presidente de Paraguay, Santiago Peña, lanzó un llamado al sector ganadero para participar de forma activa en la discusión sobre la vacuna contra la fiebre aftosa, durante su discurso inaugural en la Expo Paraguay 2025.
La convocatoria surge luego de que la Asociación Rural del Paraguay (ARP) rechazara el plan del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) de eliminar gradualmente la inmunización a partir de 2027.
“Debemos trabajar unidos para que Paraguay alcance el mejor estatus sanitario posible; esto implica dialogar abierta y sinceramente sobre la vacunación contra la fiebre aftosa”, sostuvo Peña, colocando el tema en la agenda nacional.
El mandatario defendió la conformación de “una mesa amplia” que incluya a todos los actores: ganaderos, autoridades sanitarias y organizaciones afines, con el objetivo de alcanzar acuerdos graduales y sostenibles.
Asimismo, instó a la ARP a ser parte de “esta decisión trascendental”, insistiendo en que la definición del programa de vacunación será “un paso decisivo para la ganadería local”.
Durante su intervención, Peña también abordó el problema de las invasiones de tierras, afirmando que “la propiedad privada y el Estado de derecho no se negocian” y que su gobierno aplicará “tolerancia cero” frente a ocupaciones ilegales.
El tema de tierras malhabidas ha generado fuertes enfrentamientos entre campesinos, ONG y defensores de comunidades indígenas, quienes denuncian apropiación de terrenos desde la dictadura de Stroessner.
En paralelo, Peña anunció una ambiciosa meta económica: proyectar más de 500 millones USD en nuevas exportaciones de carne en 2025, lo que implicaría un crecimiento del 25 % respecto a 2024.
El presidente de la ARP, Daniel Prieto, expresó el rechazo de los ganaderos a la propuesta de Senacsa de suspender la vacunación en 2027, aclarando que la medida no responde a desconfianza hacia la ciencia.
Prieto enfatizó que aunque confían en el sistema sanitario del país, hay otros factores que deben ser considerados, más allá de la ausencia de circulación viral.
El líder rural propuso reforzar la “vigilancia epidemiológica activa y pasiva”, capacitar a productores y veterinarios, y establecer protocolos claros de notificación ante posibles brotes.
Por último, advirtió que Senacsa tiene poder para tomar decisiones “de manera unilateral”, pero advirtió que hacerlo sin el respaldo del sector productivo podría generar más fricciones y debilitar el control conjunto.


