El presidente de Ecuador indultará a policías y militares de tras masacre en Guayaquil

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció el indulto presidencial a policías y militares que actúen en la zona de Nueva Prosperina, Guayaquil, tras un violento enfrentamiento entre bandas criminales que dejó 22 muertos. Este hecho reaviva la crisis de violencia que afecta al país, al borde de las elecciones presidenciales de abril.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha tomado una decisión polémica y decidida frente a la creciente crisis de violencia que azota el país. Este viernes, anunció que indultará a todos los policías y militares que intervengan en la zona de Nueva Prosperina, un suburbio de Guayaquil, donde el jueves se produjo un enfrentamiento entre bandas criminales rivales. Este choque de bandas dejó como saldo 22 muertos y tres heridos, destacando la creciente inseguridad en el país.

En un mensaje por medio de su cuenta en la red social X, Noboa hizo un llamado a las fuerzas del orden: “Todos los policías y militares que hayan actuado y que vayan a desplegarse en Nueva Prosperina cuentan desde ya con indulto presidencial”. Este anuncio busca reforzar el respaldo al accionar de las fuerzas de seguridad en la lucha contra la delincuencia organizada, que ha sumido a varias ciudades del país, en especial a Guayaquil, en una grave crisis de seguridad.

El presidente, quien se enfrenta a un contexto de violencia creciente, agregó: “Necesitamos que actúen con determinación y sin temor a represalias. Defiendan al país, yo los defiendo a ustedes”. Su mensaje refleja la intención de fortalecer el control del Estado en zonas de alta criminalidad, aunque también levanta cuestionamientos sobre el alcance y los riesgos de una medida que podría desbordar el aparato estatal de seguridad.

En el caso de la masacre ocurrida el jueves, la Policía Nacional ha señalado que el enfrentamiento fue consecuencia de un conflicto entre dos facciones de la banda criminal “Los Tiguerones”, que luchan por el control territorial de varias zonas de Guayaquil. La ciudad, que ha sido epicentro de este auge de violencia, ha experimentado un incremento exponencial en los homicidios durante el último año, lo que ha colocado a Ecuador entre los países con mayor índice de muertes violentas en América Latina.

El jueves, el ataque se registró en diversos puntos del distrito de Nueva Prosperina, donde las autoridades han encontrado una serie de víctimas en un enfrentamiento de alta intensidad entre los grupos criminales. Esta nueva masacre ocurre en un contexto de creciente temor e incertidumbre, mientras el país se encuentra en medio de una violenta crisis criminal.

El fiscal general del Estado, a través de un comunicado, anunció que se ha iniciado una investigación de oficio sobre el crimen. Este paso busca determinar los responsables de la matanza y esclarecer las circunstancias que llevaron a la tragedia, que ha conmocionado a la sociedad ecuatoriana.

El Ministerio del Interior, por su parte, informó que en las primeras horas del viernes se realizaron varios operativos de allanamiento, con la captura de 12 personas en diferentes zonas de Guayaquil. Estos operativos fueron parte de una estrategia para desarticular organizaciones delictivas como “Los Tiguerones-Igualitos”, responsables de varios de los crímenes más recientes en la ciudad.

El operativo también resultó en el decomiso de siete armas de fuego, municiones, drogas y vehículos robados, lo que demuestra la magnitud del crimen organizado que opera en Guayaquil. Además, se arrestaron a varias personas acusadas de delitos como tráfico de armas, narcotráfico y asociación ilícita.

Estas acciones de la Policía y las Fuerzas Armadas son parte de un plan más amplio del gobierno de Daniel Noboa, que ha implementado varios estados de excepción en las zonas más afectadas por la violencia. En enero de 2024, Noboa declaró la “guerra” al crimen organizado, señalando que Ecuador estaba en medio de un conflicto armado interno y comenzando a catalogar a las bandas criminales como grupos terroristas.

Sin embargo, la creciente violencia ha puesto a Ecuador en una situación delicada, siendo el país con el índice de homicidios más alto en América Latina en 2023. Además, 2025 comenzó como el año más violento registrado hasta ahora, con una cifra alarmante de homicidios, que superan el promedio de un asesinato por hora.

La situación de inseguridad se enmarca también en un proceso electoral crucial para el futuro del país. El próximo 13 de abril, Ecuador celebrará la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, con Noboa buscando la reelección frente a la candidata del correísmo, Luisa González. En este contexto, la violencia criminal podría tener repercusiones políticas, ya que los votantes buscan soluciones efectivas a la crisis.