El narcotraficante José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, fue extraditado este domingo a Estados Unidos, donde enfrentará siete cargos federales por narcotráfico y tráfico de armas. El líder del grupo criminal “Los Choneros” llegó a Nueva York en un vuelo coordinado por el Departamento de Justicia de EE. UU., escoltado por agentes federales.
El operativo comenzó en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, en Guayaquil, desde donde despegó un Boeing 757 a las 14:13 (hora local). La aeronave evitó sobrevolar Cuba, cruzó Haití y aterrizó a las 21:42 en el aeropuerto MacArthur, en Long Island. La extradición se produce tras la reforma constitucional aprobada en 2023, que eliminó la prohibición de entregar ciudadanos ecuatorianos a otros países.
Fito comparecerá este lunes ante un tribunal federal en Brooklyn. Su abogado, Alexei Schacht, adelantó que se declarará “no culpable” de los cargos. Las acusaciones del Departamento de Justicia incluyen conspiración para el tráfico internacional de cocaína, contrabando de armas desde EE. UU. y vínculos con el Cártel de Sinaloa, uno de los grupos criminales más poderosos de México.
La imputación sostiene que, bajo su liderazgo, “Los Choneros” operaron una red transnacional responsable de enviar toneladas de droga desde Sudamérica hacia Estados Unidos y otros destinos. La red también habría facilitado el contrabando de armas y mantenido conexiones logísticas en varios países del continente.
En paralelo al proceso penal, desde febrero de 2024, Macías Villamar enfrenta sanciones económicas impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EE. UU. La medida congeló todos sus bienes bajo jurisdicción estadounidense y prohibió transacciones con personas o entidades norteamericanas.
La extradición fue posible tras su recaptura el 25 de junio, luego de seis meses prófugo. Fito escapó en diciembre de 2023 de la Cárcel Regional de Guayaquil, centro penitenciario donde ejercía amplio control y cumplía una condena de 34 años. Fue encontrado escondido en un búnker cerca de Manta, ciudad considerada el centro histórico de operaciones de Los Choneros.

La caída de Macías Villamar estuvo precedida por el arresto de su hermano Yandry y otros allegados, incluidos familiares de su pareja, Verónica Briones. Todos están siendo investigados por presunto lavado de activos, con un monto estimado en más de 24 millones de dólares, provenientes de actividades ilícitas.
Tras su recaptura, Fito fue trasladado al penal de máxima seguridad La Roca. Según fuentes oficiales, aceptó su extradición ante el riesgo de ser asesinado por bandas rivales en el marco de la crisis carcelaria que vive Ecuador, intensificada por la disputa entre organizaciones criminales.
Macías Villamar es una figura clave en la historia reciente del crimen organizado ecuatoriano. Desde 2023 lideraba en solitario a Los Choneros, grupo surgido en los años 90 y dominante en las rutas del narcotráfico hasta el auge de nuevas bandas en la última década. Su liderazgo coincidió con un alarmante incremento de la violencia en las calles y en los centros penitenciarios.
Se espera que el tribunal determine en los próximos días si Macías Villamar permanecerá detenido sin fianza mientras avanza el proceso. Las autoridades estadounidenses han indicado que podrían presentar nuevos cargos a medida que avance la investigación sobre la red criminal que dirigía desde Ecuador.


