El Museo del Louvre recibe críticas tras la entrada en vigor de una política de precios diferenciados según el origen de los visitantes, que eleva a 32 euros la entrada para turistas de fuera del Espacio Económico Europeo, un 45 % más que la tarifa aplicada a ciudadanos europeos. La medida comenzó a regir esta semana en París.
Turistas extracomunitarios calificaron el incremento como injusto y discriminatorio, al considerar que encarece aún más un viaje ya costoso por pasajes, alojamiento y tipo de cambio. Otros visitantes, sin embargo, señalaron que el precio es comparable al de grandes museos europeos y consideraron la tarifa aceptable.
El Gobierno francés defendió la decisión por razones presupuestarias, al estimar que permitirá recaudar entre 20 y 30 millones de euros adicionales por año, fondos que serían destinados a la renovación de las instalaciones del Louvre, que recibió cerca de nueve millones de visitantes el año pasado y enfrenta crecientes costos de mantenimiento.
La medida también fue cuestionada por los sindicatos del museo, que la consideran “ofensiva” en términos filosóficos y sociales, y la vinculan a un clima de conflicto laboral que ya derivó en huelgas y cierres parciales del establecimiento. La controversia se suma a un período de alta exposición para el Louvre, marcado por problemas de seguridad y protestas internas, según informó AFP.


