EE. UU. envía su mayor portaaviones al Caribe frente a la tensión con Venezuela

Estados Unidos despliega su mayor portaaviones en el Caribe para intensificar la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales, en medio de crecientes tensiones con Venezuela y advertencias de posibles operaciones encubiertas.

El Pentágono anunció este viernes el envío del portaaviones USS Gerald R. Ford al mar Caribe con el objetivo de reforzar la lucha contra el narcotráfico en América Latina, una medida que se produce en un contexto de alta tensión con Venezuela.

Sean Parnell, portavoz del Pentágono, señaló que la misión sigue una directiva presidencial y busca “desmantelar las Organizaciones Criminales Transnacionales (TCOs) y contrarrestar el narcoterrorismo en defensa de la Patria”.

Según Parnell, la presencia estadounidense permitirá detectar, monitorear e interrumpir actividades ilícitas que amenazan la seguridad hemisférica, reforzando las capacidades ya existentes en la región.

El Gerald Ford se suma a una fuerza que ya opera desde septiembre, compuesta por tres buques anfibios, aviones F-35B, aeronaves de patrulla P-8 y drones MQ-9, con base en Puerto Rico.

Las recientes operaciones han destruido varias embarcaciones de presuntos narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico, con un saldo de muertos cerca de Venezuela y Colombia, según el Pentágono.

Este viernes, el secretario de Defensa Pete Hegseth confirmó la destrucción de otra lancha vinculada al Tren de Aragua, donde murieron seis personas a quienes calificó de “narcoterroristas”.

Hegseth aseguró en redes sociales que “si eres un narcoterrorista que trafica drogas en nuestro hemisferio, te trataremos igual que a Al Qaeda”, subrayando la firmeza de la ofensiva.

La tensión con Venezuela se intensifica, con acusaciones cruzadas entre Washington y Caracas. El presidente Donald Trump ordenó operaciones encubiertas en territorio venezolano, mientras Nicolás Maduro denuncia intentos de cambio de régimen.

En respuesta, Maduro desplegó la Fuerza Armada, milicias y cuerpos policiales en las costas del país para ejercicios militares de 72 horas, apoyado por declaraciones del ministro de Defensa Vladimir Padrino López.

La escalada continuó cuando Trump anunció que la campaña militar contra el narcotráfico se podría extender a operaciones terrestres, sin precisar ubicación exacta, reforzando la presión en la región.

Además del despliegue naval, un bombardero B-1B sobrevoló el Caribe el jueves, precedido por ejercicios con B-52, considerados por el Pentágono como demostraciones de fuerza y misiones de entrenamiento.

Mientras tanto, Brasil advirtió que cualquier intervención militar en Venezuela podría generar resentimiento y radicalización política en América Latina, llamando a la prudencia ante la creciente tensión en el Caribe.