El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible anunció que a partir del domingo 2 de noviembre comenzará la veda pesquera, una pausa tanto para la pesca deportiva como comercial, que busca proteger los procesos de reproducción de los peces en ríos compartidos con Brasil y Argentina.
“Se trata de una pausa de las actividades extractivas y recreativas en nuestros ríos, justo en un periodo crítico de reproducción de las especies”, señaló Adán Leguizamón, director de Pesca, en declaraciones a GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
Los estudios del Ministerio indican que el pico de reproducción de la mayoría de las especies se produce entre noviembre y enero, aunque a veces el ciclo no se completa, lo que exige extender el período de veda.
Anteriormente, la veda duraba 45 días, pero se implementa un aumento gradual de dos días por año. “En 2024 fueron 47 días, mientras que este año la veda será de 49 días”, explicó Leguizamón.
La medida alcanza a pescadores comerciales y comunidades indígenas, quienes se encuentran registrados en el sistema nacional de pescadores, con un total de 7.597 personas inscritas.
La nómina de beneficiarios se remite al Ministerio de Desarrollo Social (MDS), encargado de ejecutar el desembolso del subsidio durante el período de veda pesquera.
Según estimaciones oficiales, serán beneficiadas 160 asociaciones de pescadores comerciales distribuidas en todo el país.
El monto del subsidio se establece por persona y por familia, en función de la nómina remitida al MDS, con el objetivo de compensar la pérdida de ingresos por la suspensión temporal de la actividad pesquera.
El año pasado, 4.491 pescadores recibieron apoyo económico del Estado, con un monto total destinado de G. 6.679.130.000, según datos publicados por la Presidencia de la República.
Los especialistas enfatizan que la veda es fundamental para garantizar la sostenibilidad de los recursos pesqueros, evitando la sobreexplotación y asegurando la continuidad de la actividad para futuras generaciones.
Leguizamón destacó la importancia del consenso con distintos sectores, ya que la extensión progresiva de la veda busca equilibrar la conservación de especies con la economía de los pescadores.
Fuente: La Nación


