El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, comunicó este miércoles la intención de establecer un fondo privado de 20.000 millones de dólares destinado a fortalecer el mercado de deuda argentino.
Según Bessent, la iniciativa incluiría bancos privados y fondos soberanos, complementando la línea de swap por 20.000 millones de dólares ya anunciada la semana pasada entre Washington y el Banco Central de Argentina.
“Es una solución del sector privado para los próximos pagos de deuda de Argentina. Muchos bancos y varios fondos soberanos han mostrado interés”, afirmó Bessent ante la prensa en Washington.
El respaldo total de Estados Unidos para Argentina podría alcanzar los 40.000 millones de dólares si se concreta la combinación del swap y el fondo privado, según las declaraciones del funcionario.

Las conversaciones con el sector financiero internacional se vienen desarrollando desde hace semanas, con el objetivo de garantizar liquidez y estabilidad en el mercado de deuda local.
La intervención se produce en un contexto de alta volatilidad: la devaluación del peso argentino se intensificó tras la derrota electoral local del partido del presidente Javier Milei, generando incertidumbre entre los inversores.
Para frenar la depreciación, el Tesoro de EE.UU. intervino recientemente comprando pesos en el mercado cambiario, por segunda vez en pocos días, buscando calmar la tensión en los mercados.
Bessent descartó por ahora una compra masiva de bonos soberanos para sostener precios, aunque no cerró la puerta a futuras intervenciones en la deuda argentina.
Los anuncios del Tesoro estadounidense impactaron de inmediato en los mercados: los bonos argentinos con vencimiento en 2035 subieron casi 2 centavos, superando los 59 centavos por dólar, mientras que el dólar retrocedió a 1.360 pesos.
Esta comunicación contrasta con la del martes, cuando una reunión entre Milei y Donald Trump generó fuertes caídas en los activos locales debido a condicionalidades vinculadas a las elecciones.
Trump condicionó el apoyo financiero a una victoria del Gobierno en elecciones legislativas, señalando que “no ayudaríamos si ganan ideas cercanas al comunismo, porque ya está probado que no obtienen buenos resultados”.


