Ecuador traslada presos para frenar comando criminal que operaba desde las cárceles

Con el traslado de 26 reos de Guayaquil a otras cárceles, el Gobierno ecuatoriano da un paso firme para desarticular redes criminales que desde establecimientos penitenciarios organizan secuestros, extorsiones y cobros ilegales. La medida, parte de una estrategia de seguridad integral, busca cortar de raíz el control mafioso dentro del sistema carcelario.

El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI) informó el 29 de junio que trasladó a 26 internos de tres centros penitenciarios en Guayaquil a otras cárceles del país.

La operación fue coordinada por la seguridad del Estado, con la participación de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y el cuerpo penitenciario. El trasbordo se realizó para desarticular estructuras delincuenciales que gestionaban secuestros, extorsiones y cobros ilegales (“vacunas”) desde el interior de los penales.

Las autoridades señalan que esta acción es parte de un plan integral para debilitar los centros de mando interno de redes criminales dentro y fuera del país. Ecuador enfrenta desde el año 2021 una crisis carcelaria marcada por más de una decena de masacres donde bandas rivales se disputaron pabellones, dejando cientos de muertos.

Los reos estaban encarcelados en distintas prisiones de Guayaquil. Foto:  (SNAI)

Los grupos criminales tomaron control en varias prisiones, usando a internos como fuerza y centros logísticos. La medida contra los 26 reos fue preventiva, tras tareas de inteligencia que detectaron nuevas operaciones ilícitas en los penales guayaquileños, zonas con alta superpoblación.

El SNAI afirma que el traslado se llevó a cabo de forma segura, eficiente y respetando los derechos humanos. Desde que asumió el presidente Daniel Noboa, la presencia de fuerzas de seguridad en cárceles se intensificó. En enero de 2024 se declaró un “conflicto armado interno” tras la fuga de alias “Fito” y una ola de atentados.

Con más de 31.000 reos, muchos sin sentencia, cárceles ecuatorianas se convirtieron en enclaves del crimen organizado, lo que ha repercutido en el aumento de homicidios, extorsiones y secuestros en ciudades.

El presidente Noboa afirmó que el mantenimiento de alias “Fito” en Ecuador supone un riesgo innecesario, y que el Gobierno está dispuesto a extraditarlo a EE.UU. si se formaliza la solicitud.