Ecuador renueva estado de excepción frente al auge del crimen organizado y las protestas indígenas

El presidente Daniel Noboa extendió por 30 días el estado de excepción en varias provincias costeras y andinas para contener la violencia de grupos criminales. La medida se suma a la declaración de emergencia en otras diez provincias por protestas indígenas que exigen cambios fiscales y sociales.

El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, prorrogó por un mes el estado de excepción en Guayas, El Oro, Manabí, Los Ríos y en el cantón Echeandía de Bolívar, ante la creciente violencia generada por el crimen organizado.

La renovación está avalada por el Decreto Ejecutivo 175, que argumenta la medida debido a la “grave conmoción interna” registrada en estas zonas entre fines de septiembre y el 3 de octubre.

Según el documento oficial, pese a las medidas extraordinarias adoptadas, la actividad criminal persiste y mantiene en zozobra a la población, evidenciando la continuidad del problema.

La declaratoria permite mantener operaciones conjuntas de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, restringiendo temporalmente derechos como la libertad de reunión y la inviolabilidad del domicilio.

Las fuerzas de seguridad están autorizadas a usar la fuerza para controlar el orden público y proteger la seguridad ciudadana, pero solo durante la vigencia del estado de excepción y de manera excepcional.

Desde inicios de 2024, Noboa elevó la lucha contra el crimen organizado a la categoría de “conflicto armado interno”, catalogando a las bandas criminales como grupos terroristas y adoptando medidas como la militarización de cárceles controladas por estas estructuras.

Esta revocatoria llega apenas dos días después de la declaración de estado de excepción en diez provincias por las protestas indígenas, derivadas de la eliminación del subsidio al diésel.

Según el decreto, la medida busca evitar la escalada de las manifestaciones, que podrían afectar aún más a la población y la economía local.

La Conaie lidera estas movilizaciones, que comenzaron en rechazo al aumento del precio del diésel de 1,80 a 2,80 dólares el galón (3,78 litros) y ahora incluyen demandas sobre IVA, salud, educación y la próxima consulta popular sobre una posible Asamblea Constituyente.

 El paro nacional convocado por la Conaie ha tenido mayor impacto en cinco provincias, con Imbabura como epicentro de las protestas, aunque las movilizaciones son monitoreadas en todo el país.