El gobierno de Ecuador ha intensificado su lucha contra el crimen organizado, ofreciendo una recompensa de 1 millón de dólares a quien brinde información que conduzca a la captura de Adolfo Macías Villamar, conocido como alias “Fito”, líder de la organización criminal Los Choneros. El anuncio fue hecho a través de la cuenta oficial del Ministerio del Interior en X (anteriormente Twitter), detallando que las denuncias pueden realizarse de manera anónima por medio de los números habilitados por las autoridades ecuatorianas: 131 y 1800 DELITO (335486).
La noticia llega en un momento crítico para el país, ya que la búsqueda de Fito ha alcanzado una nueva fase, con la cooperación de organismos internacionales, entre ellos Interpol, que ha emitido una alerta roja para su captura en 196 países. Esta notificación refuerza los esfuerzos del gobierno ecuatoriano por atrapar a uno de los criminales más buscados, considerado responsable de una serie de delitos que han marcado un periodo de creciente violencia en el país.
Alias “Fito” es el líder de “Los Choneros“, una de las organizaciones delictivas más poderosas de Ecuador, con fuertes lazos con los carteles de la droga en México. Fundada en los años 90 en la provincia de Manabí, esta banda se ha expandido a lo largo de los años, principalmente en el tráfico de cocaína desde Colombia hacia Centroamérica y Estados Unidos. Además de su implicación en el narcotráfico, “Los Choneros” se han hecho notorios por su vinculación con el sicariato, la extorsión y el tráfico de armas.
La influencia de “Los Choneros” ha sido tal que han llegado a enfrentarse con otras organizaciones criminales como Los Lobos y Los Tiguerones, lo que ha desatado una serie de enfrentamientos violentos y una creciente ola de inseguridad en diversas regiones del país. La presencia de estas bandas, tanto dentro como fuera de las cárceles, se ha convertido en un desafío difícil de erradicar para las autoridades ecuatorianas.

Alias “Fito” asumió el liderazgo de la banda en diciembre de 2020, tras el asesinato de Jorge Luis Zambrano, alias “Rasquiña”, quien fuera el anterior líder de Los Choneros. El asesinato de Rasquiña, ocurrido en un centro comercial tras su salida de prisión, dejó un vacío de poder que Fito rápidamente llenó, consolidando su control sobre la organización.
La carrera criminal de Fito comenzó en el año 2000, cuando fue detenido por robo. Sin embargo, su verdadero ascenso en el crimen ocurrió en 2011, cuando fue condenado a 34 años de prisión por narcotráfico, homicidio y delincuencia organizada. Estuvo recluido en la cárcel de máxima seguridad La Roca, pero en 2013 logró escapar junto a otros 17 reos de alta peligrosidad. Aunque fue re-capturado meses después en Manabí, oculto en una propiedad familiar, desde entonces Fito mantuvo un control sobre el crimen organizado, tanto dentro de las cárceles como en el exterior.
La fuga de Fito en enero de 2024 ha desatado una crisis de seguridad sin precedentes en Ecuador. Los motines en las cárceles, los secuestros de policías y los atentados con explosivos se han vuelto una constante desde su escape. Uno de los incidentes más sorprendentes fue la toma del canal TC Televisión por un grupo armado, un hecho que conmocionó a la opinión pública y llevó al presidente Daniel Noboa a declarar un “conflicto armado interno”, iniciando una ofensiva contra las bandas criminales.
En medio de esta situación de emergencia, la familia de Fito huyó a Argentina, donde fueron detenidos y posteriormente expulsados. Este exilio de los familiares del líder criminal es otro reflejo de la presión internacional y la creciente preocupación por el impacto del crimen organizado en la seguridad regional.
Las autoridades ecuatorianas manejan dos hipótesis sobre el paradero de Fito. Una de ellas sugiere que el líder de Los Choneros habría cruzado la selva del Darién hacia Panamá, integrándose en las rutas migratorias hacia México, donde podría estar bajo la protección del Cártel de Sinaloa, aliado estratégico de la organización. La otra teoría indica que Fito aún se encuentra en Ecuador, operando desde la región costera, utilizando su red de contactos en Manabí para mantenerse en movimiento y evitar la captura. Esta última hipótesis se apoya en su recaptura en 2013, cuando, a pesar de haber estado prófugo durante varios meses, logró ser encontrado en su ciudad natal.


