En Dubái, un café panameño llamado “Nido 7 Geisha” se ha convertido en la bebida más cara del mundo, con un precio de casi 1.000 dólares por taza. La extravagancia de la ciudad lo hace posible, en un barrio industrial que se ha transformado en punto de referencia para los amantes del café.
Julith, el establecimiento responsable, proyecta servir unas 400 tazas de este café de lujo, ofreciendo una experiencia que combina filtrado meticuloso, degustación guiada y un ambiente privado o en sala principal.
Con un costo de 3.600 dírhams (unos 980 dólares), cada sorbo revela sabores florales y afrutados, evocando notas de té, jazmín, naranja, bergamota, albaricoque y melocotón, según describe Serkan Sağsöz, cofundador de Julith.
Sağsöz, veterano del café tras dirigir un establecimiento en Turquía durante siete años, asegura que el café posee una dulzura similar a la miel, y que Dubái era el lugar ideal para invertir en esta propuesta de lujo.
El emirato, ya famoso por proyectos faraónicos como la torre más alta del mundo y lujosos hoteles, se consolida nuevamente como escenario de récords, tras registrar en septiembre la taza de café más cara con un valor de 2.500 dírhams (unos 680 dólares) en otro establecimiento.
Las reacciones de los locales mezclan asombro y resignación ante la extravagancia. “Es realmente impactante, pero al mismo tiempo es Dubái”, comentó una residente, mientras otra opina que se trata de una experiencia exclusiva para millonarios.
Julith asegura haber adquirido los granos panameños al precio más alto jamás registrado en una subasta en Panamá: veinte kilos por 2,2 millones de dírhams (604.000 dólares), tras 13 horas de intensa competencia con 549 ofertas.
La subasta incluyó empresas principalmente asiáticas, habituales ganadoras de estas licitaciones, pero Julith logró sorprender al obtener los codiciados granos de “Hacienda La Esmeralda”, ubicados cerca del volcán Barú en Panamá.
Los granos “Nido 7 Geisha” alcanzaron una puntuación récord de 98 sobre 100 en el concurso “Best of Panama”, consolidando su reputación como uno de los cafés más exclusivos y finos del mundo.
Julith ha recibido solicitudes de coleccionistas y compradores de Asia y Emiratos Árabes Unidos, interesados en este café de lujo, aunque la mayoría del stock se reserva para el establecimiento y la familia reinante de Dubái.


