Detienen a cinco policías por presuntas irregularidades en el operativo antidrogas que dejó 122 muertos en Río de Janeiro

El Gobierno de Río de Janeiro ordenó la detención de cinco agentes del Batallón de Choque y suspendió a otros cinco, tras detectarse indicios de irregularidades en el operativo que dejó 122 muertos en Penha y Alemão. Las autoridades avanzan en un proceso interno bajo fuerte presión pública.

Cinco efectivos del Batallón de Choque de la Policía Militar de Río de Janeiro fueron detenidos este viernes, luego de que surgieran pruebas que apuntan a la posible comisión de delitos durante la operación policial catalogada como la más mortífera en la historia reciente de la ciudad.

La intervención, realizada el 28 de octubre en los complejos de favelas de Penha y Alemão, terminó con un saldo de 122 fallecidos, cifra que fue confirmada por fuentes oficiales consultadas por la agencia EFE. Paralelamente, otros cinco funcionarios fueron apartados de sus tareas operativas mientras avanza una investigación administrativa.

El despliegue involucró a unos 2.500 agentes y tenía como propósito impedir el avance del Comando Vermelho (CV), la organización criminal más antigua y con mayor presencia en el estado. Como parte de las pesquisas, la Corregedoria de la Policía Militar ejecutó diez órdenes de registro en viviendas y dependencias relacionadas con los agentes señalados.

Las sospechas surgieron luego de analizar material obtenido a través de cámaras corporales, cuyo contenido reveló comportamientos que podrían encuadrarse como delitos militares. Las autoridades, sin embargo, evitaron precisar públicamente cuáles serían las conductas investigadas.

Entre los agentes detenidos figuran el subteniente Marcelo Luiz do Amaral y los sargentos Eduardo de Oliveira Coutinho, Charles William Gomes dos Santos, Marcus Vinicius Ferreira Silva Vieira y Diogo da Silva Souza. Las imágenes analizadas muestran a los uniformados manipulando vehículos dentro de la comunidad y retirando piezas que posteriormente habrían colocado dentro de una patrulla bajo supervisión del subteniente Amaral.

Mediante un comunicado, la Policía Militar sostuvo que las detenciones y los sumarios administrativos forman parte de su compromiso con la transparencia y el control interno sobre las actuaciones de sus efectivos. La institución subrayó que aplicará sanciones “con rigor” ante cualquier falta comprobada y afirmó que no tolerará infracciones dentro de sus filas.

Los policías arrestados fueron puestos a disposición del área de inspección y trasladados al Batallón de Prisiones, mientras la 1ª Delegacia de Policía Judicial Militar (DPJM) prosigue con las investigaciones para determinar responsabilidades penales y administrativas.

La Secretaría de Estado de Policía Militar explicó que la intervención de esta mañana se basó directamente en la revisión de las grabaciones, reiterando su política de no tolerar desvíos de conducta ni prácticas incompatibles con los principios institucionales.

El operativo, por su magnitud y desenlace, provocó reacciones inmediatas a nivel político y social. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó la acción como una “matanza” y un procedimiento “desastroso”, en un mensaje que reflejó el impacto nacional que generó el caso.

La fiscalía, por su parte, remitió un informe al Tribunal Supremo Federal, donde se describen heridas en dos cadáveres que no serían compatibles con un enfrentamiento armado: uno de ellos presentaba disparos efectuados a muy corta distancia y otro habría sido decapitado con un objeto cortante, según la documentación pericial.