El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos ha alcanzado un nivel sin precedentes en la cantidad de inmigrantes detenidos en sus centros, con aproximadamente 59.000 personas bajo custodia, según datos internos obtenidos por CBS News. Esta cifra representa un récord histórico para la agencia.
El análisis de las estadísticas federales revela que casi la mitad de los detenidos —un 47%— carece de antecedentes penales, y menos del 30% ha sido condenado por algún delito. Esto abre el debate sobre el perfil de las personas que se encuentran bajo custodia y la justificación de su detención.
ICE tiene la autoridad para detener a inmigrantes sospechosos de estar en el país de forma ilegal, así como a extranjeros cuyo estatus legal está bajo revisión, incluso cuando se investigan posibles delitos. La agencia encabeza los esfuerzos federales para cumplir órdenes de deportación masiva, lo que ha aumentado su visibilidad pública en las últimas semanas.
Las recientes operaciones de ICE en lugares de trabajo y diversas zonas de Los Ángeles provocaron protestas multitudinarias, algunas con episodios violentos. En respuesta, el presidente Trump ordenó el despliegue de la Guardia Nacional y Marines para proteger a propiedades y agentes federales.
Según los datos internos, ICE ha realizado un promedio de 1.200 arrestos diarios durante junio, con días en que superó los 2.000 detenciones. Este ritmo casi duplica el promedio de 660 arrestos diarios registrado en los primeros 100 días del segundo mandato de Trump, aunque todavía está lejos del objetivo declarado de 3.000 arrestos diarios.
La población actual bajo custodia supera el récord previo de 55.000 detenidos registrado en 2019, durante la primera administración Trump. Investigadores de la Universidad de Syracuse corroboran que nunca antes se había alcanzado un número tan elevado de personas detenidas simultáneamente.
Información histórica del Marshall Project confirma que este es el nivel más alto de detención migratoria en la historia de Estados Unidos. Dos exfuncionarios de ICE consultados por CBS News afirmaron no haber visto antes cifras semejantes en la agencia.

El profesor Austin Kocher, especialista en sistema migratorio de la Universidad de Syracuse, subraya la gravedad del fenómeno: “Si ICE está reteniendo a 59.000 inmigrantes en detención civil en todo el país, sería la cifra más alta de la que tengo conocimiento”.
El incremento responde principalmente a arrestos realizados en el interior de Estados Unidos, en contraste con las reducidas transferencias de migrantes recién llegados a la frontera con México, donde los cruces ilegales están en mínimos históricos. Más del 70% de los detenidos fueron arrestados en el interior, porcentaje que ha crecido desde menos del 40% al final del mandato de Biden.
Para lograr este aumento, ICE ha desplegado operaciones masivas con apoyo de otras agencias federales como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el FBI y la DEA. Además, se han reanudado redadas en lugares de trabajo, interrumpidas durante la administración anterior.
En paralelo, las autoridades han planteado la posibilidad de usar bases militares, como Fort Bliss en Texas, como centros temporales de detención. También, el estado de Florida ofreció construir nuevas instalaciones, incluyendo un centro en los Everglades apodado “Alligator Alcatraz”, con financiamiento federal asegurado.
El proyecto de Ley “One Big Beautiful Bill”, respaldado por el presidente, propone financiar 100.000 camas adicionales para detenciones. Sin embargo, expertos como el profesor Kocher advierten sobre el riesgo de deterioro en las condiciones de detención y la falta de cumplimiento con los estándares básicos y el debido proceso legal, aspectos que considera han sido tratados como opcionales por la administración actual.


