Cada junio se celebra el Mes de la Concienciación sobre Escoliosis, dirigido a informar sobre su detección precoz, esencial para evitar complicaciones posteriores. La escoliosis es una deformidad de la columna con una inclinación lateral de al menos 10°, que si no se trata a tiempo puede causar problemas de salud graves en la adultez.
El doctor Pablo Marrero Ortiz, pediatra ortopédico de la Universidad de Puerto Rico, señaló que afecta al 3 % de los adolescentes y, en un 90 % de los casos, se presenta en niñas durante la pubertad. El 3 % de adolescentes tiene escoliosis, y un pequeño porcentaje desarrolla curvas de 30° o más, lo que puede exigir atención médica especializada.
Muchas veces la escoliosis es imperceptible. Sin embargo, se pueden detectar señales como hombros o caderas desalineadas, diferencias en la altura de las escápulas o deformidades en personas delgadas. Aun sin generar dolor, estas manifestaciones visibles deben alertar a los padres sobre una posible escoliosis en formación, especialmente en periodos de crecimiento rápido.
En un 80 % de los casos, la escoliosis es idiopática: su origen es desconocido aunque con probable componente hereditario. No se relaciona con posturas inadecuadas o traumatismos. Aunque las deformidades suelen manifestarse sin síntomas, con el paso del tiempo pueden reducir la capacidad torácica y abdominal entre un 50 %, afectando funciones vitales.
En adultos, una curvatura progresiva puede causar dolor, artritis de columna y limitaciones funcionales a partir de los 30 o 40 años. Existen varios tipos de escoliosis según su ubicación (torácica, lumbar, dorsolumbar), y también según su origen: idiopática, neuromuscular o degenerativa.
El tratamiento depende del grado de curvatura:
- Leve (10–25°): seguimiento sin intervención.
- Moderada (25–40°): uso de corsé más de 18 h al día para detener el avance.
- Severa (>45–50°): cirugía mayor si no se corrigió a tiempo.
“Típicamente, los adolescentes tienen un crecimiento rápido en los veranos y la escoliosis es íntimamente dependiente del crecimiento. Por eso, la escoliosis se desarrolla mucho más en el verano. Es importante la detección temprana porque, si detectas al paciente y empiezas tratamiento activo temprano, vas a evitar todos los problemas cardiopulmonares y de dolor en el paciente”, puntualizó Marrero.


