La Policía Nacional de España ha desarticulado una vasta red de narcotráfico internacional que operaba entre Colombia, Brasil y Europa, con base en las Islas Canarias. El operativo, denominado Sombra Negra, dejó 48 detenidos —47 españoles y un británico— e incluyó el decomiso de 3.800 kilos de cocaína, con un valor estimado en 228 millones de euros.
El anuncio fue hecho por el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, el jefe superior de Policía en las islas, Jesús María Gómez Martín, y el jefe de la Brigada Central de Estupefacientes (UDYCO), Antonio Martínez Duarte, quienes destacaron el alcance internacional y la complejidad logística de la operación.
Además de la droga incautada, las autoridades intervinieron 69 vehículos —entre ellos 19 embarcaciones, 11 de ellas de alta velocidad—, seis propiedades, cuentas bancarias, tres armas de fuego, unos 100.000 euros en efectivo y numerosos equipos vinculados al transporte marítimo ilícito. La operación afectó directamente a la infraestructura de la red criminal.
La organización utilizaba Canarias como plataforma de tránsito para enviar la droga hacia el norte de África y la península ibérica. Las autoridades subrayaron que el objetivo era desmantelar no solo la red de distribución, sino su capacidad operativa y logística en las islas.
La operación, que continúa bajo secreto de sumario, ha contado con el respaldo de agencias internacionales como la DEA de Estados Unidos, la NCA del Reino Unido y fuerzas policiales de países como Colombia, Brasil, Marruecos, Francia, Polonia y Cabo Verde. El despliegue ha movilizado a 500 agentes en tres islas: Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria.
El jefe de la UDYCO, Antonio Martínez Duarte, subrayó que el golpe a esta red representa un “hito” en la lucha contra el crimen organizado en la región atlántica. Además, confirmó que se abrirá una investigación patrimonial por blanqueo de capitales, como parte de una estrategia integral para desarticular por completo a estas organizaciones.
Una de las tácticas más llamativas del grupo consistía en utilizar un pecio —un barco hundido— en Lanzarote como depósito clandestino de combustible, lo que les permitía realizar operaciones en alta mar sin interrupciones. Esa logística ahora ha sido neutralizada.
Las embarcaciones tipo ‘narcolancha’, usadas bajo el método ‘gofast’, facilitaban el acercamiento a barcos pesqueros o semisumergibles ubicados en zonas remotas como las Azores o Cabo Verde. Esta técnica, ya conocida en el sur de España y Galicia, ha migrado hacia Canarias debido a la creciente presión policial en otras regiones.
Martínez explicó que la estrategia de control costero implementada desde 2018 en Andalucía ha obligado a los narcotraficantes a modificar sus rutas. En esta operación, parte de la droga intervenida iba destinada a Europa, mientras que otra fracción se quedaba en Canarias como forma de pago para los colaboradores locales.
El jefe superior de Policía en Canarias, Jesús María Gómez Martín, valoró la cooperación internacional como clave en este operativo y resaltó el trabajo meticuloso de análisis e inteligencia realizado durante casi un año. La operación Sombra Negra es, según los mandos policiales, un mensaje claro de que las islas no serán un refugio cómodo para las mafias del narcotráfico.


