Cuerpo hallado en río Paraná pertenecería al presunto sicario del militar Moral

La Policía presume que el cadáver encontrado el lunes pasado en el río Paraná pertenece al adolescente de 16 años señalado como uno de los autores del asesinato del militar Guillermo Moral. La coincidencia de un tatuaje observado en imágenes de circuito cerrado refuerza esta hipótesis, aunque la identidad será confirmada mediante una prueba de ADN.

La Policía Nacional de Paraguay informó que el cuerpo hallado el lunes pasado en aguas del río Paraná correspondería al adolescente de 16 años identificado como uno de los presuntos autores materiales del asesinato del militar Guillermo Moral.

Según las primeras investigaciones, la coincidencia de un tatuaje en el brazo del cadáver con el que se observa en imágenes de circuito cerrado sería un elemento clave para vincular al fallecido con el crimen ocurrido el pasado 2 de octubre frente a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).

El hallazgo se produjo en la zona de Puerto Irala, cuando un grupo de pescadores reportó a las autoridades la presencia de un bulto flotando en el agua, envuelto en una bolsa de arpillera.

Agentes policiales y personal forense acudieron al sitio, constatando que se trataba del cuerpo de un hombre en avanzado estado de descomposición, lo que dificultó inicialmente su identificación.

De acuerdo con fuentes consultadas por ABC Color, todo apunta a que el cadáver pertenecería al joven implicado en el crimen del uniformado, quien fue asesinado a tiros el 2 de octubre en el barrio Trinidad, cuando salía de la mencionada facultad.

El director general de Investigación Criminal de la Policía, comisario Marcelino Espinoza, explicó que “el tatuaje hallado en el cadáver es idéntico al que se observa en una imagen de circuito cerrado donde aparece el adolescente”.

Primer plano del tatuaje hallado en el cuerpo encontrado en el río Paraná. Coincide con el tatuaje que tenía uno de los supuestos sicarios del militar Guillermo Moral.

Espinoza aclaró que, si bien los indicios son sólidos desde el punto de vista técnico, la confirmación científica aún está pendiente. “Técnicamente, podemos hablar de que se trataría; científicamente, todavía no podemos sostenerlo”, expresó el jefe policial.

En ese sentido, señaló que la madre del presunto sicario fue convocada este miércoles al Ministerio Público para someterse a una prueba de ADN, cuyo resultado permitirá determinar con precisión si el cuerpo hallado pertenece a su hijo.

La Fiscalía confirmó que el cadáver presentaba una herida de bala en la cabeza y tatuajes visibles en ambos brazos, de acuerdo con el informe preliminar del médico forense Martín Alfaro.

Según el especialista, el cuerpo correspondía a un hombre de aproximadamente 1,80 metros de estatura, y la data de muerte rondaría los dos meses, coincidiendo con el tiempo transcurrido desde el asesinato del militar.

El avanzado estado de putrefacción impidió la obtención de huellas dactilares o muestras dentales, aunque los tatuajes —uno con la imagen de un Niño Ángel y otro con el Ojo de la Providencia— se mantienen como los principales elementos de identificación.

Mientras tanto, la Policía continúa la búsqueda de Rogelio Leme Díaz Brítez, de 18 años, quien habría sido el conductor de la motocicleta utilizada en el ataque y que hasta el momento sigue prófugo.

Fuente: ABC Color