La Cámara de Diputados de Argentina vivió una sesión de alta tensión este miércoles, donde el presidente Javier Milei sostuvo el veto al incremento del 7,2 % en las jubilaciones, pero se vio debilitado por derrotas legislativas en áreas sociales y de investigación.
En materia previsional, el oficialismo logró mantener el veto con 160 votos a favor, 83 en contra y seis abstenciones. Una victoria parcial que resguarda el plan fiscal de Milei, pero con una diferencia estrecha frente al bloque opositor.
En contraste, la Ley de emergencia en discapacidad fue sancionada con contundencia: obtuvo 172 votos a favor, 73 en contra y 2 abstenciones, representando una derrota clara y simbólica para el Gobierno.
La votación sorprendió al incluir a dos diputados libertarios que se alinearon con la oposición, evidenciando fracturas internas dentro del bloque La Libertad Avanza.
En paralelo, el Ejecutivo anunció que denunciará al juez Adrián González Charvay ante el Consejo de la Magistratura y apelará su fallo que declaró nulo el veto jubilatorio. Evalúan recurrir a la Cámara Federal de Apelaciones, a la Corte Suprema o al fuero contencioso administrativo.
Otro revés para el oficialismo fue la aprobación de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) distribuidos conforme a la coparticipación, con 149 votos a favor y 90 en contra. Esta norma fortalece institucionalmente a gobernadores y bloques opositores.
La oposición también recuperó terreno al asumir el control de la comisión investigadora del caso Libra. Nombrada tras meses de estancamiento, la comisión deberá presentar su informe antes del 10 de noviembre.
La jornada confirmó el poder del Congreso para marcar agenda y desafiar al Ejecutivo, especialmente en temas sociales, fiscales e institucionales, donde Milei experimentó retrocesos claros.
Una de las claves para sostener el veto jubilatorio fue la intervención de gobernadores. Provincias como Mendoza, Entre Ríos o Santa Cruz lograron revertir posicionamientos de última hora para asegurar el respaldo al Ejecutivo.
Germán Martínez, jefe del bloque Unión por la Patria, recordó que se necesitaba mayoría especial —dos tercios de los presentes— para habilitar el debate. Finalmente, consiguieron 159 síes, 75 noes y cuatro abstenciones.
Durante el intenso debate, se registraron duras críticas de la oposición por los cambios de postura que se dieron por presión desde las gobernaciones. El jefe radical Rodrigo de Loredo lamentó que la propuesta de votación por partes —que habría permitido al menos un aumento parcial— fue rechazada.


