Condenan a tres miembros del PCC en Paraguay por narcotráfico y doble homicidio en festival

Un Tribunal de Sentencia dictó penas de entre 4 y 12 años a tres integrantes del Primer Comando da Capital (PCC) implicados en tráfico de drogas, armas y el asesinato de un narco y una influencer en el “Ja’umina Fest” de San Bernardino, en enero de 2022.

Un Tribunal de Sentencia en Paraguay condenó a tres miembros del grupo criminal brasileño Primer Comando da Capital (PCC) por su implicación en delitos de narcotráfico, tráfico de armas y un doble homicidio ocurrido durante el “Ja’umina Fest” en San Bernardino, el 30 de enero de 2022.

Los sentenciados fueron Alcides Dejesús Villasboa Peralta, alias Ropero, condenado a 12 años de prisión; Milciades Pedra Gómez, alias Oso Riquillo, con 8 años de cárcel; y Elio Balvino Ovelar Espinoza, alias Titán, sentenciado a 4 años de privación de libertad.

El juicio estuvo presidido por la jueza Inés Galarza, acompañada por los magistrados Juan Dávalos y Pablino Barreto, quienes confirmaron las acusaciones presentadas por el Ministerio Público, que los vinculaba con el tráfico internacional de drogas y armas.

Alcides Villasboa, conocido como Ropero, es señalado además como presunto instigador del atentado contra Marcos Rojas Mora, alias Marcos Capital, narcotraficante asesinado en el mismo evento. Durante el ataque, la influencer Cristina “Vita” Aranda, esposa del futbolista Iván “Tito” Torres, resultó víctima fatal de balas perdidas.

La motivación del crimen, según las investigaciones, estaría relacionada con una deuda de Villasboa con Marcos Rojas, que derivó en una denuncia ante la estructura disciplinaria del PCC, donde participaba Elio Ovelar.

El fiscal Juan Sandoval, representante del Ministerio Público, destacó que la organización criminal comenzó a operar en Paraguay en noviembre de 2021, información confirmada a través del análisis del teléfono móvil de Marcos Rojas.

Sandoval explicó que el atentado en el “Ja’umina Fest” fue el detonante para abrir otras investigaciones relacionadas con tráfico de drogas y armas, y resaltó que Villasboa aún enfrenta juicio por homicidio.

Se comprobó también que Elio Ovelar, integrante del Cuadro de Disciplina del PCC en Paraguay, actuaba como mediador en disputas internas, buscando mantener la “paz” dentro de las actividades ilícitas de la organización.

Por su parte, Oso Riquillo era responsable del abastecimiento de cocaína y crack a pequeños distribuidores en Asunción y Central, consolidando la red de narcotráfico del PCC en Paraguay.

Tanto Cristina “Vita” Aranda como Marcos Rojas se encontraban en el sector “Camarotes Ja’umina”, del Anfiteatro José Asunción Flores de San Bernardino, donde se produjo el ataque a tiros el 30 de enero de 2022 durante el Ja’umina Fest. Foto: (ABC Color)

El traslado de Oso Riquillo a la penitenciaría regional de Coronel Oviedo fue polémico, pues en su cumpleaños se registró una fiesta con música, alcohol y la presencia de 30 mujeres dentro del penal, lo que generó destituciones entre las autoridades penitenciarias.

En otro caso, dos suboficiales de policía fueron condenados a 4 años y 6 meses por alterar el prontuario informático de un narcotraficante herido en el mismo festival, lo que evidenció actos de corrupción dentro de la fuerza policial.

El fallo contra los oficiales Ramón Balbino Vargas Espinoza y Félix Antonio Ayala Caballero fue dictado por un tribunal especializado en crimen organizado, tras probarse que manipularon registros en varias ocasiones para favorecer a criminales.