Un total de 107 turistas, entre ciudadanos peruanos y extranjeros, resultaron heridos tras el choque frontal de dos trenes ocurrido el martes en la vía férrea que conduce a la ciudadela de Machu Picchu, según informó el Gobierno de Perú.
El accidente provocó además la muerte del maquinista de uno de los convoyes, perteneciente a la empresa Inca Rail, lo que elevó la gravedad del siniestro ocurrido en uno de los corredores turísticos más transitados del país.
De acuerdo con un comunicado de la Presidencia, la mayoría de los pasajeros presentó lesiones policontusas y recibió atención médica en cuatro hospitales y clínicas de la ciudad de Cusco.
Los trenes involucrados pertenecen a las compañías Perú Rail e Inca Rail, principales operadoras del trayecto ferroviario que conecta Ollantaytambo con Machu Picchu.
El Gobierno indicó que, hasta el mismo martes del accidente, cerca de 400 turistas que se encontraban en tránsito hacia Cusco fueron evacuados de manera preventiva para garantizar su seguridad.
En un primer balance, las autoridades habían informado de unos 30 heridos, entre ellos varios ciudadanos brasileños, aunque con el paso de las horas se confirmó que el número de afectados era considerablemente mayor.
Debido a que el choque se produjo en una zona de difícil acceso, los heridos debieron ser trasladados en autovagones de las propias empresas ferroviarias, ya que el lugar solo es accesible a través de la vía férrea.
El Ministerio de Cultura dispuso medidas excepcionales para los turistas que no pudieron ingresar a Machu Picchu como consecuencia del accidente, con el objetivo de mitigar el impacto en sus itinerarios.
En otro comunicado, la Presidencia del Consejo de Ministros informó que durante la madrugada de este miércoles fueron evacuados 1.300 turistas extranjeros y 700 peruanos desde Machu Picchu hacia Ollantaytambo.
Alrededor de las 5:00 horas (10:00 GMT), el servicio ferroviario comenzó a restablecerse de manera progresiva, una vez concluidas las tareas de seguridad y verificación del estado de la vía.
Tras el accidente, el presidente interino de Perú, José Jerí, viajó a Cusco para supervisar la atención a los afectados, reunirse con autoridades locales y visitar los centros de salud donde fueron atendidos los heridos.
El Gobierno anunció que equipos técnicos de los ministerios de Transportes, Salud y Turismo trabajarán junto a autoridades regionales para revisar protocolos y evaluar soluciones tecnológicas que permitan prevenir hechos similares en el futuro, en una ruta clave para el turismo nacional e internacional.


