Chile impulsa megaobra con Brasil, Paraguay y Argentina

El gobierno de Gabriel Boric presentó el plan nacional para avanzar en el Corredor Bioceánico Vial, un megaproyecto regional que busca conectar Brasil, Paraguay, Argentina y Chile a través de una nueva ruta comercial interoceánica.

El presidente de Chile, Gabriel Boric, encabezó este lunes en La Moneda la presentación del “Plan de acción del Corredor Bioceánico Vial”, una ambiciosa iniciativa de infraestructura que pretende conectar los océanos Atlántico y Pacífico a través de una extensa red vial de más de 2.400 kilómetros.

El proyecto, considerado uno de los más relevantes para la conectividad continental, unirá el norte de Chile con las provincias argentinas de Salta y Jujuy, el Chaco paraguayo, y el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, hasta alcanzar los puertos del sureste brasileño.

“Es una buena noticia porque se trata de una integración real y concreta, no solo de discursos”, señaló Boric al presentar el plan, que contempla 22 obras de infraestructura en el territorio chileno. La propuesta incluye mejoras viales, nuevos pasos fronterizos y la modernización de puertos estratégicos en el norte del país.

Entre los principales puntos de intervención figuran los terminales marítimos de Iquique, Antofagasta y Mejillones, los cuales serán sometidos a procesos de actualización tecnológica y operativa para recibir mayores volúmenes de carga internacional.

Si bien el gobierno no detalló el monto total de la inversión, se anticipa que será una cifra significativa dada la envergadura de las obras. Estas buscarán potenciar el comercio, facilitar el tránsito de mercancías y reducir tiempos logísticos entre los países involucrados.

Uno de los principales beneficios esperados del corredor es la optimización de los plazos de transporte: se estima que podría reducir hasta en 10 días el tiempo que actualmente toma trasladar carga desde zonas centrales de Brasil y Paraguay hacia puertos de exportación hacia Asia.

El trazado del corredor sigue un recorrido estratégico que conecta zonas productivas del interior del continente con los mercados de alto consumo en Asia-Pacífico, como China, Corea del Sur y Japón, potenciando una salida alternativa al tradicional eje comercial atlántico.

El proyecto, que ha estado en discusión desde hace al menos una década, ha sido impulsado recientemente con renovado interés por los gobiernos de los países involucrados, ante la necesidad de fortalecer la infraestructura regional y diversificar las rutas logísticas.

Desde el Ejecutivo chileno se ha remarcado que esta obra no solo tiene un impacto económico, sino también geopolítico, al consolidar a Chile como un puente logístico clave entre el centro de Sudamérica y el océano Pacífico.

El plan presentado por Boric busca posicionar al país en un lugar estratégico dentro del nuevo mapa del comercio global, en un momento en que la reconfiguración de cadenas de suministro y el nearshoring están ganando protagonismo en la agenda regional.

El Corredor Bioceánico será uno de los temas centrales de la próxima visita oficial del mandatario chileno a Brasil, donde se espera avanzar en la coordinación con su par Luiz Inácio Lula da Silva, con miras a acelerar la ejecución de las obras necesarias en cada país.

La puesta en marcha de este corredor interoceánico promete no solo dinamizar el comercio entre América del Sur y Asia, sino también convertirse en un símbolo de cooperación y desarrollo regional, con una mirada integradora a largo plazo.