Caso AMIA: Jalil Rachid niega implicancia familiar: “Hay que tomarlo con pinzas”

El ministro Jalil Rachid niega participación directa de su familia en la firma SAFIO y emplaza a la Justicia a investigar supuestas transferencias millonarias que lo involucran. Revelaciones mediáticas y acusaciones familiares sacuden el escenario político paraguayo.

En declaraciones a ABC Cardinal, el ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas, Jalil Rachid, se pronunció este lunes sobre acusaciones difundidas por Infobae, que le atribuyen a su tío Fohad Rachid Lichi supuestos vínculos financieros con personas investigadas en Argentina por el atentado de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de 1994. 

El informe argentino asegura que documentos entregados por David Fernández Lichi, hijo de Watfa Rachid Lichi, muestran transferencias superiores a 12 millones de dólares entre 1989 y 2000 desde cuentas de SAFIO, vinculadas a Ali Hussein Abdallah, investigado en la causa AMIA.

También se menciona que Hussein Mounir Mouzannar, ciudadano libanés con residencia en Paraguay, figura como cliente de los Rachid Lichi y será juzgado en ausencia por los presuntos vínculos con el atentado.

Rachid aclaró que él nunca formó parte de la gestión de Sociedad Anónima Financiera e Inmobiliaria (SAFIO) ni mantiene participación legal en la financiera, por lo que no puede asumir responsabilidad por esas acusaciones. 

El ministro insistió en que los documentos presentados por su primo deben interpretarse con cautela (“tomar con pinzas”), argumentando que en la disputa hay elementos de un conflicto sucesorio que incluyen acusaciones previas y procesos judiciales y civiles en curso.

Se señaló que en 2023 David Fernández Rachid denunció a miembros de su familia – Fohad, Bader y Leila Rachid Lichi – por apropiación, alegando que la venta de acciones de su madre fue simulada mediante documentos no auténticos; ese caso fue desestimado por el Ministerio Público. 

Además, Rachid afirmó que algunos de los documentos presentados por Fernández Lichi habrían sido alterados, según un peritaje forense, lo que añade dudas sobre su veracidad.

También mencionó que su primo tiene un historial judicial complejo: más de treinta demandas civiles, embargos, inhibiciones e imputaciones, entre ellas por estafa, apropiación y violencia familiar.

Con respecto a investigaciones oficiales, Rachid aseguró que ninguno de los miembros de su familia ha sido citado hasta el momento en relación al caso AMIA, lo que, según él, demuestra que no hay investigación directa ni imputaciones formales hacia ellos.

Rachid también expresó que su familia está intentando comunicarse con el medio argentino para conocer detalles, y que podría haber acciones judiciales si se demuestra que parte de lo divulgado es falso.