Carlos Alcaraz, actual número uno del ranking mundial, sufrió una inesperada derrota en su debut en el Masters 1000 de París. El británico Cameron Norrie (31º del mundo) se impuso por 4-6, 6-3 y 6-4 en un duelo que duró dos horas y 22 minutos, dejando fuera al máximo favorito en la segunda ronda del certamen.
El resultado sorprendió tanto a los fanáticos como al propio jugador, que no competía desde finales de septiembre, cuando conquistó el título en el ATP 500 de Tokio. El español reapareció en la capital francesa aún resentido del tobillo izquierdo, una molestia que, según se percibió, le impidió desplegar su mejor versión.
Con esta eliminación, Alcaraz prolonga su maleficio en el torneo parisino bajo techo, donde nunca ha superado los cuartos de final. En las últimas tres ediciones cayó en octavos (2024), en segunda ronda (2023) y ahora vuelve a despedirse prematuramente.
“Estoy muy decepcionado con mi nivel de hoy. Tenía todo claro en mi cabeza, sabía lo que debía hacer, pero en la pista no lo logré ejecutar”, admitió el murciano ante la prensa tras su derrota.
Aunque comenzó ganando el primer set, Alcaraz perdió consistencia a lo largo del encuentro y acumuló 54 errores no forzados, un número inusual para su nivel competitivo. Su rival, Cameron Norrie, aprovechó cada oportunidad para imponer su ritmo y controlar los intercambios decisivos.
“Cam ha jugado un partido muy sólido, le doy todo el mérito. Mantuvo la calma en los momentos clave, y esa fue la diferencia”, reconoció el campeón de Roland Garros y del US Open 2025, demostrando deportividad pese a la frustración.
El español intentó reaccionar en el último set, pero Norrie se mantuvo firme desde el fondo de la pista, logrando su primera victoria sobre el número uno del mundo en un Masters 1000. Con esta victoria, el británico avanzó a los octavos de final, donde enfrentará a otro rival de peso.
Alcaraz, por su parte, centrará sus esfuerzos en recuperarse físicamente y preparar el cierre de temporada, en la que buscará asegurar el primer puesto del ranking ATP. Su entorno confirmó que no se trató de una lesión grave, pero que el jugador necesita descanso.
El joven murciano, de apenas 22 años, reconoció que no se sintió cómodo en ningún momento del partido. “Incluso ganando el primer set, sabía que estaba lejos de mi mejor versión”, comentó, dejando ver su autocrítica habitual.
Fuente: ABC Deportes


