El Vaticano ha confirmado la fecha para la canonización de Carlo Acutis, el adolescente italiano conocido como el “santo milenial” o “el santo de internet”, quien será elevado a los altares el próximo 7 de septiembre en una ceremonia conjunta con el también italiano Pier Giorgio Frassati. El acto religioso será presidido por el papa León XIV en la basílica de San Pedro, marcando un momento significativo para la Iglesia católica en su relación con las nuevas generaciones.
Inicialmente prevista para el 27 de abril durante el Jubileo de los Adolescentes, la canonización de Acutis se pospuso debido al fallecimiento del papa Francisco. El papa León XIV, sucesor de Francisco, ha optado por realizar una única ceremonia para ambos jóvenes italianos, considerando la proximidad de sus perfiles y el simbolismo compartido que representan para los fieles.
Carlo Acutis nació en Londres en 1991 y falleció en 2006, en Monza, Italia, víctima de una leucemia fulminante. A pesar de su corta vida, su influencia trascendió fronteras gracias a su habilidad para utilizar internet como herramienta de evangelización. Su sitio web sobre milagros eucarísticos se convirtió en una referencia para millones de católicos en todo el mundo.
Lo que ha llamado la atención incluso dentro de la Iglesia es la velocidad con la que avanzó su causa de canonización. En apenas 14 años desde su muerte fue beatificado, y a 19 años, será canonizado. Este ritmo acelerado ha sido visto por algunos como un reflejo del deseo del Vaticano de presentar modelos juveniles más cercanos al presente cultural y tecnológico.
Su cuerpo reposa en Asís, donde es venerado por multitudes de jóvenes que se sienten identificados con su vida sencilla y su pasión por la fe. La figura de Acutis ha logrado conectar con generaciones digitalizadas, en un contexto en el que la Iglesia busca acercarse a nuevas audiencias sin perder su raíz doctrinal.

Uno de los elementos clave en su beatificación fue el reconocimiento de un milagro atribuido a su intercesión: la curación inexplicable de un niño brasileño en 2013, quien padecía una grave malformación pancreática. El caso fue examinado por médicos y teólogos, que dieron luz verde al proceso.
Para la canonización, se exigía un segundo milagro, que se habría producido en 2022, cuando una madre costarricense viajó a Asís para rezar ante la tumba del joven beato, pidiendo por su hija Valeria, en estado crítico tras un accidente. Aquel mismo día, la joven comenzó a recuperarse, en un hecho que algunos consideran médicamente inexplicable.
Lejos de despertar escepticismo, estos testimonios han reforzado la devoción popular en torno a Carlo, especialmente entre jóvenes católicos, quienes ven en él un ejemplo contemporáneo de fe comprometida. No obstante, también hay sectores que advierten sobre el riesgo de acelerar procesos sin el debido discernimiento pastoral y científico.
La ceremonia del 7 de septiembre no sólo canonizará a Acutis y Frassati, sino que incluirá también a otras figuras significativas del catolicismo, como José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles, quienes se convertirán en los primeros santos de Venezuela. El evento adquiere así una dimensión internacional con fuerte carga simbólica.
Entre los nuevos santos también estarán el arzobispo armenio Ignacio Choukrallah Maloyan, el mártir laico de Papúa Nueva Guinea Peter To Rot, las religiosas Vincenza Maria Poloni y María Troncatti, y el laico Bartolo Longo, reconocido por su devoción al rosario y sus obras de caridad.


