El narcotraficante José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, líder de la organización criminal “Los Choneros“, fue detenido este miércoles en su ciudad natal de Manta, en la provincia costera de Manabí. La captura fue confirmada por el presidente Daniel Noboa mediante un mensaje en redes sociales, en el que aseguró que el delincuente ya está en manos del Bloque de Seguridad.
“Fito” llevaba prófugo cerca de 18 meses, desde su fuga de la Cárcel Regional de Guayaquil a comienzos de 2024, donde cumplía una condena de 34 años por delitos como narcotráfico, asesinato y delincuencia organizada. Su evasión coincidió con una serie de atentados y motines en varias cárceles del país, hechos que marcaron un antes y un después en la lucha contra el crimen en Ecuador.
La recaptura ocurrió en medio del estado de excepción vigente en Manabí, que permite el ingreso de fuerzas del orden a inmuebles sin necesidad de orden judicial. El Ejército ingresó a una vivienda donde, según autoridades, “Fito” se escondía en un búnker subterráneo diseñado para evadir cualquier operativo de seguridad.
En videos que circularon en redes sociales se observó el momento en que militares apuntan al detenido y le exigen identificarse. Pese a que contaba con una notificación roja de la Interpol y una recompensa de un millón de dólares por información sobre su paradero, fue capturado sin resistencia, según el gobierno.
El ministro del Interior, John Reimberg, afirmó que la operación fue ejecutada exclusivamente por fuerzas ecuatorianas. “Hemos asestado un golpe contundente a las estructuras criminales”, declaró. Asimismo, enfatizó que ‘Fito’ será trasladado a una cárcel de máxima seguridad, “de la que nunca debió salir”.
La figura de “Fito” ha sido clave en el ascenso del crimen organizado en Ecuador. Fundador de la facción Los Fatales y posteriormente líder absoluto de Los Choneros desde 2020, consolidó su control tras la muerte de Junior Roldán (‘JR’) en Colombia en 2023. Bajo su mando, el grupo afianzó sus nexos con el cártel de Sinaloa, facilitando rutas para el tráfico de cocaína desde Colombia hacia Centroamérica y Estados Unidos.
La fuga de “Fito” desató una crisis nacional que llevó al presidente Noboa a declarar al país en “conflicto armado interno” contra las bandas criminales, calificadas como grupos terroristas. Esta decisión justificó operativos militares a gran escala y medidas extraordinarias en siete provincias, incluido el uso de fuerza sin orden judicial.

Durante el periodo en que “Fito” estuvo prófugo, varios allegados suyos fueron detenidos en distintos países. En Argentina, familiares suyos fueron localizados en una urbanización de lujo y deportados a Ecuador, aunque no enfrentaron cargos. Recientemente, también fueron capturados su hermano y otros miembros de su círculo cercano, señalados por presunto lavado de dinero.
Las autoridades acusan a este núcleo familiar de mover al menos 24 millones de dólares a través de una red de lavado de activos. Este frente económico es considerado uno de los pilares de la organización criminal, por lo que la estrategia estatal apunta no solo a capturar a sus cabecillas, sino también a desmantelar su financiamiento.
Desde el extranjero, el presidente Noboa reaccionó a la captura de “Fito” con un mensaje emitido desde China, donde realiza una gira oficial. “Hemos cumplido nuestra parte para proceder con su extradición a Estados Unidos. Estamos a la espera de respuesta”, expresó. El gobierno estadounidense ya había sancionado a Los Choneros, bloqueando los activos del grupo en su territorio.
Tras la detención, la Embajada de Estados Unidos en Quito felicitó al gobierno ecuatoriano. “Apoyamos a Ecuador en sus esfuerzos para combatir el crimen transnacional en favor de la seguridad de la región”, señaló en un comunicado. Esta reacción resalta el papel geopolítico que representa la lucha contra el narcotráfico en América Latina.


