Brasil encendió las alarmas sanitarias ante el crecimiento del uso de plumas inyectables para adelgazar, algunas de ellas falsificadas o sin registro oficial, luego de que se investigaran seis muertes asociadas a pancreatitis aguda en personas que habían utilizado estos medicamentos.
La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) informó que los casos están bajo análisis y pidió evitar la automedicación y el consumo de productos sin control médico. Según datos del sistema nacional Vigimed, entre 2020 y 2025 se reportaron 145 casos de pancreatitis vinculados al uso de estas inyecciones, pasando de un solo caso en 2020 a 45 notificaciones en 2025.
Qué son y por qué generan riesgo
Las plumas adelgazantes pertenecen al grupo de los llamados agonistas del receptor GLP-1, fármacos utilizados para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad. Actúan estimulando la liberación de insulina y generando sensación de saciedad, lo que reduce el apetito y favorece la pérdida de peso.
Sin embargo, su rápido efecto adelgazante ha impulsado el uso con fines estéticos y sin supervisión médica, lo que incrementa los riesgos. Especialistas advierten que iniciar el tratamiento con dosis máximas o emplear productos adulterados puede provocar complicaciones graves como hipoglucemia, daño neurológico o inflamación severa del páncreas.
Anvisa prohibió desde noviembre pasado cinco medicamentos sin registro sanitario en Brasil y alertó sobre la comercialización irregular en internet. “Son productos cuya calidad, eficacia y seguridad no han sido evaluadas en el país”, señaló el organismo.
Contrabando y redes criminales
El problema sanitario se combina con un fenómeno delictivo en expansión. Autoridades brasileñas detectaron el ingreso de plumas adelgazantes falsificadas a través de rutas utilizadas históricamente para el tráfico de cocaína y marihuana, especialmente por la frontera con Paraguay, en el estado de Mato Grosso do Sul.
Solo en 2025 se incautaron más de 30.000 unidades en todo el país, frente a 2.544 en 2024, lo que refleja un aumento exponencial del contrabando. En Mato Grosso do Sul se decomisaron más de 3.000 cajas el año pasado y otras 1.400 en las primeras semanas de este año.
Los productos eran ocultados en vehículos, camiones y enviados también por correo. Investigaciones federales revelaron redes que vendían las inyecciones por internet, incluso utilizando perfiles que simulaban respaldo médico para ganar credibilidad.
Debate por el alto costo y acceso
El elevado precio de las marcas originales ha impulsado el mercado ilegal. Ante esta situación, la Cámara de Diputados de Brasil aprobó con carácter de urgencia un proyecto para anular la patente de dos medicamentos internacionales, lo que permitiría ampliar la producción local y reducir costos, además de facilitar su incorporación al sistema público de salud.
Brasil enfrenta un contexto complejo: según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el 61,7% de los adultos tiene sobrepeso y el 25,9% padece obesidad. En paralelo, la presión social por la delgadez y la búsqueda de soluciones rápidas alimentan un mercado que, según estimaciones, mueve cientos de millones de reales al año.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades sanitarias reiteraron que estos tratamientos deben realizarse exclusivamente bajo supervisión médica y con productos autorizados.
Fuente: Infobae


