Bolivia: Luis Arce, presidente saliente, es expulsado del MAS por presuntas irregularidades

El Movimiento al Socialismo (MAS), que gobernó Bolivia casi dos décadas, anunció la expulsión de su líder saliente, Luis Arce, por malos resultados electorales, acusaciones de corrupción y presunta deslealtad interna, en un movimiento que deja al partido en plena crisis antes del traspaso de mando al centrista Rodrigo Paz.

El Movimiento al Socialismo (MAS) sorprendió a Bolivia al anunciar la expulsión de Luis Arce, presidente saliente del país, a apenas 24 horas de ceder la presidencia a Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano.

La decisión fue comunicada por el presidente del partido, Grover García, durante una conferencia de prensa, y se fundamenta en “malos resultados electorales, denuncias de corrupción no resueltas y deslealtad interna”, según explicó la directiva.

Con la resolución, Arce pierde formalmente la confianza del MAS, cerrando de manera definitiva la relación entre el partido y quien fuera su principal figura institucional durante los últimos años.

García señaló que el mandatario saliente habría redireccionado fondos provenientes de contribuciones obligatorias de funcionarios públicos y militantes, sumando así un elemento económico a la crisis interna del partido. “Se ha solicitado regularizar esos aportes y nunca se hizo”, afirmó.

La directiva del MAS también acusó a Arce de no gestionar adecuadamente las denuncias de corrupción en la administración pública, un factor que, según el partido, debilitó su representación y afectó la confianza popular en la organización.

La ruptura interna no es nueva: en los últimos dos años, Arce enfrentó tensiones con Evo Morales y otros líderes del MAS sobre la estrategia del partido y la conducción del Estado, lo que agudizó la fractura en la fuerza política histórica de Bolivia.

Durante la campaña electoral, García denunció “traiciones” en el proceso comicial y responsabilizó a Arce de maniobras que habrían perjudicado a la candidatura oficialista liderada por Eduardo del Castillo y Milan Berna.

Los comicios del 17 de agosto reflejaron el desgaste del MAS, que obtuvo apenas el 3,17% de los votos, marcando el fin de casi veinte años de gobierno consecutivo y poniendo en evidencia la profunda crisis interna de la organización.

Entre las críticas a la gestión de Arce también se incluyen problemas de abastecimiento de combustible y otras carencias que afectaron la percepción pública sobre su administración y contribuyeron a la pérdida de respaldo institucional y ciudadano.

Luis Arce, economista y exministro de Economía bajo Evo Morales, asumió la presidencia en 2020. Su decisión de no buscar la reelección en mayo buscaba evitar divisiones, pero la candidatura independiente de Andrónico Rodríguez, aliado de Morales, profundizó la fragmentación del oficialismo.

La segunda vuelta electoral del 19 de octubre consolidó el cambio político en Bolivia: Rodrigo Paz Pereira obtuvo el 54,96% de los votos frente a Jorge Tuto Quiroga, quien alcanzó el 45,04%, marcando una transición significativa y dejando al MAS en una posición de debilidad sin precedentes.